La Corte Suprema de California anula tres condenas por excluir a latinos del jurado

Los abogados de los acusados impugnaron la retirada de diez posibles jurados de origen latino
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La Corte Suprema de California anula tres condenas por excluir a latinos del jurado
Mariano-Florentino Cuéllar, tercer magistrado latino de la Corte Suprema de California.
Foto: Archivo / La Opinión

Por primera vez en 16 años, la Corte Suprema de Californa ha determinado que existió sesgo racial detrás de la selección de los miembros de un jurado, lo que ha obligado al tribunal a anular tres condenas; dos por intento de asesinato. 

Esta decisión unánime, escrita por el juez Mariano-Florentino Cuéllar, manda un mensaje claro a fiscales, abogados de la defensa y tribunales de primera instancia, a quienes recuerda que los cargos por excluir del jurado a una  persona por motivos raciales no se van a seguir tolerando. 

“No sólo los litigantes son perjudicados cuando se recorta el derecho a juicio mediante un jurado imparcial”, escribió Cuéllar este jueves, “las manchas de prejuicios discriminatorios en la selección del jurado – reales o percibidas – erosionan la confianza en el proceso adjudicativo, minando la confianza del público en los tribunales”.

Los analistas coinciden en que se ha producido un gran cambio en cómo la Corte está abordando los derechos constitucionales de los acusados en casos criminales, que muchos atribuyen a la llegada de tres magistrados designados por el Gobernador Jerry Brown: Cuéllar, Goodwin Liu y Leondra Kruger.

Kirk C. Jenkins, abogado de apelaciones que estudia el tribunal, remarcó que desde el año 2000 a 2013,  los acusados no consiguieron ganar más que un 22% de los casos en la Corte Suprema de California; porcentaje que está aumentado de una forma regular desde que los jueces del demócrata Brown se unieran a la Corte.

Los nuevos nombramientos, a diferencia de la mayoría de los veteranos, proceden de orígenes muy diversos. Ninguno había ejercido como juez antes de venir a la corte, y los tres son relativamente jóvenes. 

Liu, hijo de inmigrantes taiwaneses, fue profesor de derecho constitucional en la Universidad de California, en Berkeley. Cuéllar, un inmigrante de México, fue profesor en la Universidad de Stanford. Kruger, afroamericano, trabajó como abogado del gobierno federal que se enfrentó al Tribunal Supremo de los Estados Unidos.

Desde que se unió a la corte en 2011, Liu ha escrito numerosas concurrencias y disidencias expresando su preocupación por el prejuicio racial que infecta la selección del jurado. No obstante, la decisión de este jueves es la segunda en más de 25 años que un tribunal anula una condena porque alguien es excluido por razones impropias.

“El conjunto de californianos que participa en el servicio de jurado en todo el estado cambia casi todos los días, pero la responsabilidad de los tribunales de asegurar la integridad en la selección de sus miembros no”, escribió Cuéllar.

LOS TRES CONDENADOS

El fallo se produjo en el caso de Rene Gutiérrez Jr., Gabriel Ramos y Ramiro Enríquez, quienes fueron condenados en 2011 por el tiroteo no letal de Clarence Langston en Bakersfield. Gutiérrez y Enríquez fueron condenados a cadena perpetua. Ramos recibió una condena de cinco años. Ahora, los fiscales tendrán que decidir si repiten el proceso.

Los abogados de los acusados impugnaron la retirada de diez posibles jurados de origen latino. El fiscal, que permitió que dos latinos permanecieran en el jurado, argumentó razones distintas a las raciales por las exclusiones, y el juez las aceptó. Un Tribunal de Apelación confirmó las condenas.

Ahora el Tribunal Supremo, después de examinar una de las exclusiones, dijo que el fiscal no justificó legalmente la exclusión de una profesora latina. Y finalmente, la sentencia falló a favor de la Corte al considerar que no había conseguido explicar porqué unos habían sido expulsados mientras a otros se les permitió permanecer.

“La obligación de evitar la discriminación en la selección del jurado es fundamental”, escribió Cuéllar, “el deber de los tribunales y de los abogados es asegurar que el expediente sea preciso y que se desarrolle adecuadamente”.