Republicanos reanudan sesión legislativa sin suerte para anular “Obamacare”

Grupos cívicos en todo el país preven aumentar las presiones contra los esfuerzos republicanos para anular "Obamacare".
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Republicanos reanudan sesión legislativa sin suerte para anular “Obamacare”
Los demócratas rechazan el proyecto del presidente Trump.
Foto: Chip Somodevilla/Getty Images

WASHINGTON.- Tras enfrentar protestas en sus estados la semana pasada,  los líderes republicanos del Senado trabajan contrarreloj para lograr la anulación de “Obamacare”, aunque carecen de suficiente apoyo y tienen una breve ventana antes del receso de agosto.

Los legisladores regresaron a Washington en peores condiciones que antes del receso de la semana pasada, con la opinión pública en su contra y numerosas protestas de airados votantes en todo el país ante una medida republicana -llamada “Trumpcare” por sus detractores- que, según la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, en inglés),  privará de seguro médico a al menos 22 millones de personas para 2026.

Al parecer, el receso solo sirvió para profundizar las divisiones y la mala prensa, al grado que algunos republicanos o evadieron el tema o admitieron a regañadientes que la medida está prácticamente moribunda, lo que dificultará el panorama para otras prioridades legislativas de la Administración Trump.

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Charles Schumer, y los senadores demócratas Dick Durbin, de Illinois, Patty Murray, de Washington, y Debbie Stabenow, de Michigan, urgieron hoy en una carta al líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, que promueva políticas que aporten “estabilidad y certidumbre” a los mercados de seguros médicos, y pidieron nuevamente un esfuerzo bipartidista para reformar el sistema de salud.

Un partido igualmente dividido

El propio Partido Republicano sufre fisuras internas por falta de consenso sobre cómo anular “Obamacare” sin perjudicar a los votantes que apoyaron al presidente Donald Trump el año pasado.

La medida, en resumen, elimina en una década más de $770,000 millones para la expansión de “Medicaid”, y reduce sus beneficios; deja sin cobertura médica a 22 millones de personas para 2026; aumenta los costos de seguro, y ofrece recortes de impuestos por $541,000 millones para los ricos y las aseguradoras, según un análisis reciente del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP, en inglés).

El Centro para Prioridades Presupuestarias y Políticas (CBPP, en inglés), advirtió hoy mismo en un nuevo informe que ningún cambio mejorará una medida “fallida”, si los republicanos dejan en pie cinco elementos estructurales que, a su juicio, agravarán la situación para millones de personas.

De todas las cláusulas, la que más ha caldeado los ánimos es la que tiene que ver con la modificación sustancial de “Medicaid”, que provee cobertura médica a uno de cada cinco estadounidenses, incluyendo 30 millones de niños, y es la única red de seguridad de millones de pobres, ancianos y discapacitados.

Las trabas políticas podrían aumentar en los próximos días ante el esperado análisis de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) sobre el impacto de una nueva versión republicana para anular la reforma sanitaria de 2010.

La versión más reciente –distinta a la que aprobó la Cámara de Representantes-, modifica sustancialmente el mercado de seguros médicos y ha sumado apoyo entre los legisladores conservadores, pero no así entre los de corte moderado.

Por ello, en Washington nadie se atreve a apostar sobre la aprobación de la iniciativa republicana, que dominó los programas dominicales de la televisión estadounidense. El  senador republicano por Arizona, John McCain, vaticinó en un programa de la CBS que la medida “probablemente va a morir”.

Debido a reglas parlamentarias, los republicanos necesitarán 60 votos para aprobar su medida y, aunque hasta ahora han excluido a los demócratas de cualquier discusión sobre el tema, la realidad política podría obligarlos a trabajar de forma bipartidista con la oposición.

La urgencia de los republicanos es tal que, según indicó el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Reince Priebus, es muy posible que el Congreso retrase su receso de agosto hasta lograr la meta, que es una de las promesas electorales de Trump.

Esta mañana, al regresar de su segunda gira internacional, Trump presionó nuevamente por la anulación de “Obamacare”, y expresó confianza en que el Congreso “no se atreverá”  a iniciar su receso de agosto sin aprobar “un nuevo y bello proyecto de ley de cuidado de salud”.

Pero así como la Casa Blanca y sus aliados conservadores piensan combatir el escepticismo en el Senado, también los grupos cívicos de corte progresista tienen previsto continuar sus actos de “resistencia” contra la anulación de “Obamacare”.

Otra semana de discusiones secretas y de sobornos no ayudará a los millones que perderán su cuidado de salud… los estadounidenses que viven en estados rojos (republicanos) y en estados azules (demócratas) están urgiendo a sus senadores a que hagan lo correcto para quienes los eligieron y rechacen este desastroso proyecto de ley”, dijeron en un comunicado conjunto Ethan Rome y Margarida Jorge, co-directores del grupo “Health Care for America Now”.

Una coalición liderada por el grupo “Save My Care”, organizó más de 30 eventos en 17 estados la semana pasada para advertir sobre el “peligro” de anular “Obamacare”, sobre todo en comunidades pobres y rurales, y prevé continuar las presiones en los próximos días.