Congreso inicia receso de agosto sin una vía clara para anular “Obamacare”

Los demócratas insisten en mejorar el "Obamacare" con un proyecto bipartidista
Congreso inicia receso de agosto sin una vía clara para anular “Obamacare”
Fuerte derrota para congresistas republicanos antes de iniciar su receso de mitad de año

WASHINGTON.- En medio de crecientes pugnas partidistas y presiones de grupos cívicos, los legisladores de ambas cámaras del Congreso iniciaron este viernes su receso de agosto sin poder anular “Obamacare” y sin una vía clara para lograr esa meta en septiembre próximo.

Esta madrugada, el Senado, bajo control republicano, asestó una dura derrota política al presidente Donald Trump al no lograr consenso para aprobar una medida diluida que anulaba varios elementos clave de “Obamacare”.

Los republicanos necesitan 50 votos mínimos pero al final la medida republicana fue derrotada con 49 votos a favor y 51 en contra.

El senador republicano por Arizona, John McCain, y las senadoras republicanas, Susan Collins, de Maine, y Lisa Murkowski, de Alaska, se sumaron a los 48 demócratas para derrotar la medida.

McCain explicó que lo que se requiere es una reforma “significativa” del sistema, y pidió trabajar de forma bipartidista “anteponiendo las necesidades de salud del pueblo estadounidense”.

Así las cosas, la versión que aprobó la Cámara de Representantes no va a ninguna parte por el momento porque, bajo uno de los escenarios posibles, ésta tendría que ser armonizada con la que salga del Senado.

Ahora Trump, que ganó la presidencia con promesas de desmantelar el legado de su antecesor, Barack Obama -ha firmado 14 ordenes ejecutivas para deshacer una serie de regulaciones-, apuesta a que la mejor estrategia es dejar que “Obamacare” se desmorone por sí sola, y así obligar a los demócratas a negociar una mejor legislación.

Durante una visita a una academia policial en Long Island, Trump emitió un discurso inconexo en el que mezcló el combate a las pandillas con el problema de la inmigración ilegal y, de paso, repitió su consejo de dejar que la reforma sanitaria de 2010 colapse por cuenta, aunque eso perjudicara a quienes votaron por él.

Pero la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) calificó cada una de las versiones que promovieron los republicanos contra “Obamacare” y, según su análisis, cada una dejaría sin cobertura médica a millones de personas, con magros resultados en el déficit.

La Administración Trump, de hecho, ya ha tomado medidas administrativas para impedir el funcionamiento de “Obamacare”, incluso eliminando fondos para promover la inscripción en el “mercado de intercambio de seguros”.

Ante la incertidumbre sobre el futuro “Obamacare” algunas aseguradoras han aumentado las primas o han abandonado por completo su cobertura en ciertos sectores del país, en particular en zonas rurales o que ya tienen escasez de proveedores médicos.

La derrota de la derogación de “Obamacare” tiene igual plomo entre los republicanos, que desde 2010 la tildaron como una costosa intromisión del Estado en la economía y prometieron anularla.

De hecho, los republicanos sometieron a voto su anulación en más de 60 ocasiones en la Cámara de Representantes pero, de cara a los comicios legislativos de 2018, también afrontan las presiones de votantes que se han beneficiado de la ley sanitaria.

¿Qué pasará ahora?

El líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, reconoció que la derrota de la medida fue un “momento decepcionante” porque, a su juicio, los votantes “han sufrido mucho” por culpa de “Obamacare”, que, según él, ha subido los costos de salud, ha reducido las opciones y ha colapsado los mercados de seguros.

McConnell no precisó cuál es su plan ahora, pero en un comunicado dejó abierta la puerta a escuchar las ideas de los demócratas, quienes hasta ahora habían sido excluidos del proceso de negociaciones.

Según analistas, los republicanos tienen un abanico de opciones que incluye el seguir impulsando ideas conservadoras contra “Obamacare”; acercarse a los demócratas y negociar remedios a corto plazo, o seguir la receta de Trump y dejar que todo el sistema colapse para empezar de cero.

Cada una de las opciones conlleva riesgos políticos para los republicanos, que se encuentran profundamente divididos entre los ultraconservadores que exigen una completa anulación de “Obamacare”, y los moderados que se oponen a recortes a “Medicaid”.

Tanto los legisladores demócratas como grupos cívicos en todo el país han dicho que “Obamacare” no es una ley perfecta pero su vigencia supone un alivio para millones de personas que ahora tienen seguro médico pese a condiciones médicas pre-existentes o a falta de recursos.

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Charles Schumer, urgió a los republicanos a negociar de buena fe para fortalecer “Obamacare”.

Las presiones también vienen de grupos defensores de los inmigrantes, conservadores, aseguradoras, y asociaciones médicas en todo el país.