La “mano floja” de Trump contra el racismo le pasa factura

Ya son cuatro prestigiosos líderes empresariales que le dan la espalda públicamente al presidente
La “mano floja” de Trump contra el racismo le pasa factura
El presidente advirtió a los demás empresarios que podría remplazarlos sin dificultad
Foto: TIMOTHY A. CLARY / Getty Images

La mano floja de Trump para condenar vehementemente el racismo le sigue pasando factura.

El presidente de la Alianza para las Manufacturas Americanas, Scott Paul, se convirtió hoy en el cuarto líder empresarial que renuncia esta semana al Consejo de Fabricantes Estadounidenses de Donald Trump, tras la tibia respuesta del mandatario a los incidentes racistas en Charlottesville, Virginia.

Los directores generales de Intel, Merck y Under Armour renunciaron este lunes al Consejo de Fabricantes Estadounidenses creado por el presidente, Donald Trump.

El primero en hacerlo fue el CEO del gigante farmacéutico Merck, Kenneth Frazier, quien dijo -sin citar a Trump- que los líderes deben “rechazar claramente las expresiones de odio, fanatismo y supremacía que van en contra del ideal estadounidense de que todas las personas son creadas iguales”.

Le siguió el director general de Intel, Brian Krzanich, que justificó su renuncia “para llamar la atención sobre el grave daño que el clima político está causando en asuntos críticos” y pidió a “los líderes” que “condenasen” la violencia supremacista de Charlottesville.

Finalmente, el director general de la marca de zapatillas Under Armour, Kevin Plank, dijo en su Twitter: “Nos mantenemos firmes en nuestro potencial y habilidad de mejor la industria estadounidense. Sin embargo, Under Armour se dedica a la innovación y al deporte, no a la política”.

El presidente no tardó en contestar a través de Twitter a la renuncia de Frazier con críticas al directivo del gigante farmacéutico, pero después no dijo nada sobre Intel ni Under Armour.

“Ahora que Ken Frazier de Merck Pharma ha dimitido del Consejo de Fabricantes del Presidente, tendrá más tiempo para ¡BAJAR LOS PRECIOS ABUSIVOS DE LAS MEDICINAS!”, escribió Trump.

Además de los directivos anteriores, el sindicato AFL-CIO (con 12,5 millones de afiliados) también dijo que estaba estudiando su permanencia en el Consejo de Fabricantes de Trump.

Esta mañana en un escueto mensaje divulgado en su cuenta de la red social Twitter, El presidente de la Alianza para las Manufacturas Americanas, Scott Paul se limitó a justificar su renuncia con el argumento de que “es lo correcto”, sin ahondar en mayores explicaciones.

De inmediato Trump se volcó a Twitter para desestimar la renuncias de los cuatros altos ejecutivos y para advertir a los demás miembros de los paneles asesores que podrían reemplazarse fácilmente por expresar sus puntos de vista políticos.

Trump condenó al Ku Klux Klan, a los supremacistas blancos y a los neonazis tras casi 48 horas de silencio que siguieron a su primera reacción sobre los incidentes de Charlottesville de los que culpó a “muchas partes” y en los que un fascista mató a una joven al arrollar con su vehículo a manifestantes antirracistas.