Por el Día de los Pueblos Indígenas

Remover el Día de Cristóbal Colón por el Día de Los Pueblos Indígenas es lo más apropiado que la ciudad de Los Ángeles puede hacer.

Un miembro de la tribu Gabrielino-Tongva durante un servicio de oración interreligiosa en la Catedral de Nuestra Señora Reina de los Ángeles.
Un miembro de la tribu Gabrielino-Tongva durante un servicio de oración interreligiosa en la Catedral de Nuestra Señora Reina de los Ángeles.
Foto: Al Seib-Pool/Getty Images

Apoyado por una amplia coalición de Los Ángeles, finalmente llega el voto para reemplazar el Día de Cristóbal Colón por “El Día de los Pueblos Indígenas”, el día 30 de Agosto del presente año. Desde 1992 decenas de ciudades y estados han removido y reemplazado el Día de “Cristóbal Colón” por el “Día de los Pueblos Indígenas,” incluyendo a los estados de Alaska y Vermont el año pasado.

El registro histórico es inequívoco al documentar los horrores que Cristóbal Colón y sus hombres cometieron contra los pueblos nativos que encontró en Haití y la República Dominicana. La expedición de Colón de 1492 fue el comienzo del fin de la Tribu Taíno, una Tribu que en algún momento contaba con cientos de miles de miembros. Ellos fueron esclavizados, masacrados o murieron a causa de enfermedades de las cuales no tenían ningún tipo de cura. Dentro de 100 años no existía señal clara de su existencia. En la medida que ellos disminuían y desaparecen, no había nadie que pudiera trabajar en las minas de oro o trabajar en las plantaciones coloniales, y a consecuencia de eso, los esclavos fueron importados de África. La historia de la esclavitud empezó en estos tiempos, y es una de las consecuencias del “descubrimiento” de las Américas.

Colón regresó a América tres veces más, repitiendo un proceso sistémico y violento de dominación, esclavitud y subyugación de los pueblos indígenas. Colón, con dichos actos estableció siglos de esclavitud extendiéndose a lo largo de la historia. Aunque Cristóbal Colón nunca pisó las costas de Norte América, los pueblos indígenas de Los Ángeles compartieron la misma suerte que el resto de aquellos en el hemisferio occidental.

Los Españoles exploraron la costa oeste en 1492, y en 1769 establecieron la primera misión en California en San Diego. En un promedio de 50 años formaron un sistema de misiones sobre toda la costa, llegando hasta San Francisco. El propósito de dichas misiones fue el de someter a los pueblos indígenas al dominio español, forzándolos a convertirse al Cristianismo, usurpándoles sus tierras, y esclavizándolos a cultivar sus tierras. Los indígenas de California no tenían derechos y eran considerados subhumanos. Actividades crueles como las de “Cazar a Indios” fueron implementadas por cientos de años durante el dominio Español, Mexicano y Estadounidense.

En Los Ángeles, fue tan difícil dar a conocer la cultura de la Tribu Tongva que todavía tienen que cumplir los requisitos para ser reconocidos como una Tribu por el gobierno federal. El Concilio de Los Ángeles está construido sobre un antiguo pueblo de Tongva llamado Yang-Na. La villa fue comprada por un inmigrante alemán y fueron expulsados de su lugar que fue como su casa por miles de años.

En 1937, el Día Federal de Colón fue designado para celebrar su papel en lo que los revisionistas de entonces le llamaron “el Descubrimiento de América.” Por muchas décadas, los simpatizantes de Colón han cabildeado líderes nacionales para su causa. Durante mucho tiempo en este periodo, los Nativo Americanos han carecido de poder y como tal, sus derechos básicos han sido negados, y ni siquiera tenían el derecho a votar. Los Indígenas Americanos obtuvieron su ciudadanía Estadounidense hasta el año de 1924 y su derecho al voto tuvo que ser ratificado por cada estado. En este ambiente político, una falsa mitología sobre Colón ha sido promovida como una persona generosa que ha logrado enraizarse a través de los años. La historia se escribió de nuevo y la conquista de los Nativo Americanos era aparentemente completa

Pero en este país existe una negación a la verdad y la justicia. Remover el Día de Cristóbal Colón por el Día de Los Pueblos Indígenas es lo más apropiado que la ciudad de Los Ángeles puede hacer. Debemos de enviar un mensaje a Washington D.C. que no hay mejor día que este para rendir tributo y honor a los primeros habitantes de esta gran nación, y al mismo tiempo reconocer lo absurdo de celebrar la figura histórica de quien fue responsable por tanto sufrimiento, que todavía sienten generaciones de pueblos indígenas en todas partes del continente. Esto es más que simbólico. Es moral y espiritualmente necesario. Esto es un gesto de restauración de la justicia, y afectará a muchas personas, especialmente a los Nativo Americanos de Los Ángeles, quienes sufren en grandes proporciones altos niveles de depresión, encarcelamiento, mortalidad infantil, diabetes, y los niveles más bajos de expectativa de vida entre todos los grupos demográficos. Ya es tiempo que Los Ángeles haga lo correcto respecto a los errores históricos de grandes proporciones y comencemos un proceso de sanación.

Cada año en Los Ángeles, nosotros acertadamente conmemoramos el Holocausto, el genocidio en Armenia y nos pronunciamos fuertemente contra las injusticias plagadas en este mundo. Pero sin embargo, no reconocemos las injusticias que sufrieron los primeros habitantes de las Américas, y específicamente en la ciudad de Los Ángeles donde los pueblos indígenas habitaron por miles de años antes que cualquiera de nosotros lo hiciera. Así como las estatuas de la Confederación están siendo derribadas de costa a costa en el Sur del país, así debería de ser con los símbolos de opresión y genocidio. Esta es una grandiosa oportunidad para que cada segundo lunes de Octubre los celebremos por la justa razón.

Mitch O’Farrell es Concejal de la ciudad de Los Ángeles, donde representa al distrito 13, que incluye Atwater Village, East Hollywood, Echo Park, Elysian Valley, Glassell Park, Historic Filipinotown, Hollywood, Little Armenia, Mid-Wilshire / Koreatown, Thai Town y Silver Lake.