Actriz acusa a Val Kilmer de agresión y a Oliver Stone de comprar su silencio

Cailtin O'Heaney asegura que el actor la golpeó en la nariz y la derribó al suelo durante un casting de la cinta 'The Doors'

Val Kilmer.
Val Kilmer.
Foto: Bang Showbiz

A raíz del sinfín de testimonios que han salido a la luz a lo largo de este mes en relación con el escándalo de abusos sexuales del productor Harvey Weinstein, la actriz Caitlin O’Heany ha decidido romper unilateralmente el acuerdo de confidencialidad que había firmado con los productores y el director de la cinta ‘The Doors‘ (1991), nada menos que Oliver Stone, y acusar al actor Val Kilmer, protagonista de la cinta, de haberle agredido físicamente durante la prueba de casting para un papel que, finalmente, fue a parar a la conocida Meg Ryan.

Como ha declarado la citada intérprete al portal Buzzfeed, el suceso se habría producido en medio de los ensayos de una escena de la película -que abordaba la azarosa vida personal de Jim Morrison, líder de ‘The Doors’- en la que el protagonista se enfrasca en una acalorada discusión con su entonces novia Pamela, papel al que aspiraba la intérprete.

En lugar de seguir al milímetro lo dispuesto por el guion, el actor se habría excedido considerablemente a la hora de proyectar la rabia que debía reflejar la secuencia y, siempre según la versión de los hechos compartida por O’Heaney, habría terminado golpeándole en la nariz e incluso derribándola al suelo ante la atenta mirada del director.

“Las mujeres se han unido finalmente, diciendo: ‘No vamos a dejar que nos jod*** más. Creo que finalmente tengo la confianza necesaria para pronunciarme sobre este tema. Esta historia ha pasado demasiado tiempo oculta. Tengo que decir que cuando entré en esa habitación y Val Kilmer empezó a zarandearme para acabar tirándome al suelo, Oliver Stone se quedó ahí parado sin parar de reírse“, ha afirmado en una entrevista al citado medio.

Lejos de limitarse a hacer pública su experiencia, la artista también ha compartido con el famoso portal web una copia de la denuncia policial que interpuso en su momento, así como el citado acuerdo de confidencialidad que firmaron los tres para evitar que el incidente saliera a la luz. De la misma forma, la artista ha facilitado una copia del cheque que le fue entregado para comprar su silencio, cuyo valor asciende a $24,500 dólares.

La actriz estadounidense, de 64 años, tampoco ha dudado en expresarse abiertamente sobre el “trauma” psicológico que tuvo que soportar como consecuencia de semejante episodio, al que atribuye directamente su improvisada decisión -de la que ahora se arrepiente- de zanjar rápidamente el asunto con la firma del citado documento.

“Recuerdo que volví al coche y me quedé ahí llorando durante 20 minutos. Estaba tan traumatizada, que en contra de lo que sugería el sentido común, acabé firmando esos papeles para no tener que hablar nunca más de esto. Si hubiera ocurrido hoy, desde luego que no lo habría firmado”, ha admitido.

Por su parte, la directora de casting del mencionado filme, Risa Bramon Garcia, no ha tardado en salir a la palestra para cuestionar el testimonio ofrecido por O’Heany y acusarla de sobredimensionar una historia que, en ningún momento, supondría un ejemplo certero de la violencia intolerable que sufren muchas mujeres.

“Hubo un momento en la prueba en que Val la levantó del suelo y la empujó contra la pared, todo ello era parte de la escena que debían interpretar. Yo estaba allí y puedo decir que su relato es completamente desproporcionado. No soy una persona que se tome estos temas a la ligera, y sé diferenciar perfectamente un caso de agresión de un momento en el que los actores se dejan llevar un poco por el papel”, ha explicado a la misma publicación.