Casi la mitad de los migrantes centroamericanos se quedan en México

Así lo destaca un informe de la Comisión Nacional de Derechos Humanos
Casi la mitad de los migrantes centroamericanos se quedan en México
Centros detención migrantes indocumentados
Foto: EFE/Archivo

Vivimos un momento sin precedentes...

La crisis causada por el coronavirus nos ha puesto en pocos días en una situación que nadie podía imaginar. La amenaza a la salud de todos debe ser nuestra primera preocupación. Y después, las consecuencias sociales y económicas que ya están golpeando duramente a nuestra comunidad. Pero nuestro compromiso contigo y con todos nuestros lectores es más firme que nunca. Queremos informarte y ayudarte a tomar decisiones en tu día a día.

Producir este contenido que estás leyendo cuesta dinero.
El dinero que permite que los escritores, editores y demás personal de La Opinión puedan mantener a sus familias.
Nosotros no cerramos nuestro contenido como hacen otros medios, porque queremos que todos puedan leerlo, también aquéllos que no puedan pagar una suscripción.

Pero sí pedimos a quienes puedan colaborar con nosotros que nos ayuden. Sólo toma un minuto y puedes aportar tan poco como $3.5 por mes (Sí, leíste bien SOLO $3.5 por mes). Hará un gran diferencia.

MEXICO.- Casi la mitad de los migrantes centroamericanos que cruzan a México ya no tienen en mente llegar a Estados Unidos y se quedan aquí. A veces porque piensan que si los deportan desde el Sueño Americano los regresarían al matadero y prefieren pedir asilo aquí; otras, porque ahora hay más restricciones en tierra mexicana y al no poder entrar y salir prefieren fusionarse con la población aunque sea indocumentados.

A esta conclusión llegó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos con la encuesta “Los Desafíos de la Migración y los Albergues como Oasis’’ que se presentó este lunes en el contexto del Día Internacional de la Migración.

“El fenómeno es nuevo, apenas podríamos decir que desde el 2014 para acá, dada la imposibilidad de estar viajando como antes, México puso más restricciones, entonces muchos de ellos se están quedando de verdad y México está empezando a ser ya un país de destino’’, reveló el informe que se basa en entrevistas a migrantes y encargados de los refugios de paso, sacerdotes, voluntarios y laicos altruitas.

“Entre el 30% y el 50%, de personas migrantes logran establecerse en el país’’, precisó.

La cifra de la CNDH es la primera cifra oficial sobre esta tendencia. Las razones para quedarse son múltiples. De acuerdo con los testimonios destacan la falta de recursos económicos para continuar el viaje, oportunidades laborales que encuentran en el camino, la deportación previa desde EEUU o porque forman una familia con mexicanos.

En el registro de campo, los investigadores de la CNDH omiten nombres por razones de vulnerabilidad de los indocumentados, pero revelan historias de hondureños que no saben qué hacer ya en este país: “su destino planeado es México, no sabe cuál ciudad, cuál estado, ni por cuánto tiempo será donde encuentre trabajo’’.

En otros casos ya estaban establecidos, como un entrevistado de 24 años, también hondureño. “No me interesa ir a EEUU, sino llegar a Monterrey donde ya tengo un trabajo y rento un pequeño departamento… tuve que dejar mi trabajo para ir a ver a mis padres y ya de regreso noté que había más operativos migratorios y tuve que tomar nuevas rutas más arriesgadas pero con menos vigilancia’’.

Una mujer de 27 años también reconoció que su destino no es EEUU si no Villahermosa ya que su hermano está allí desde hace tiempo y que solo lo quiere ir a verlo.

Entre la población indocumentada que llega a México, el 70% lo representan los hondureños, el 12% salvadoreños, 10% guatemaltecos, 3.5% haitianos, 1.8% Nicarguense y el resto, con menos del 1% cubanos y africanos de Ghana, República del Congo y Camerún. 

De acuerdo con el estudio de la CNDH el incremento de las tarifas de los traficantes de indocumentados ha sido un factor de peso para ver a México como destino. “Yo he sabido de gente que estuvo albergada aquí y han pagado hasta 9,000 y 10,000 dólares. A lo mejor son gente que está conectada, ¿por qué no decirlo?, con la misma autoridad norteamericana y logran pasar de alguna forma bien, pero con un alto costo’’, revela el informe con base en una entrevista en un albergue de la Frontera Norte.