Acuerdo entre Policía de San Francisco y familia de hispano baleado por agentes

El inmigrante Amilkar Pérez López fue baleado por la espalda en 2015
Acuerdo entre Policía de San Francisco y familia de hispano baleado por agentes
Amilkar Pérez López. Cortesía

La muerte de un guatemalteco a manos de dos policías de San Francisco no irá juicio luego que las partes involucradas llegaran a un acuerdo.

La familia del guatemalteco Amilkar Pérez López, asesinado por dos agentes el 26 de febrero de 2015, habría llegado a un acuerdo con Departamento de Policía de San Francisco para recibir una compensación monetaria. La demanda federal sería desestimada.

“El acuerdo llega por los riesgos durante el juicio -debido a sus circunstancias personales- y prefirieron evitar el riesgo”, dijo el abogado Arnoldo Casillas a KQED.

La confrontación fatal ocurrió alrededor de las 9:45 p.m.  luego de que la Policía recibió una llamada sobre un hombre con un cuchillo que perseguía a otro para al parecer robarle una bicicleta.

Las versión de los agentes Craig Tiffe y Eric Reboli, que estaban vestidos de civiles, indicaba que le ordenaron al inmigrante guatemalteco tirar el cuchillo, pero Pérez López se les fue encima, con el objeto punzocortante alzándolo sobre su cabeza, lo que los obligó a dispararle.

Pero el defensor Casillas dijo que cuando los policías arribaron, el inmigrante ya iba para su casa.

“Uno de los oficiales entonces, lo agarró del brazo y le dio un abrazo de oso alrededor de la parte superior de su cuerpo. Y como no se identificaron los policías, Amilkar se les escapó. Fue cuando abrieron fuego y le dieron seis disparos”, señaló el abogado.

El muchacho de 21 años recibió cuatro disparos en la espalda, otro en el brazo y uno más en la cabeza, según una autopsia privada.

“Todos los impactos fueron recibidos en la espalda y parte trasera de la cabeza y el brazo,  lo que contradice la versión oficial, por lo que era imposible que la víctima, se les abalanzara de frente”, dijo el abogado.

Los padres del muchacho, Margarita López y Juan Perez demandaron justicia por su muerte.

“Él fue a Estados Unidos a ganar dinero, y religiosamente lo mandaba a casa”, dijeron en 2015.