Líderes republicanos del Senado estudian próximos pasos para rescatar debate sobre DACA

Demócratas esperan a próximo paso del liderazgo republicano

Líderes republicanos del Senado estudian próximos pasos para rescatar debate sobre DACA
Los "Dreamers" mantienen su lucha en el Congreso.
Foto: Mark Wilson/Getty Images

WASHINGTON— Líderes republicanos del Senado intentan rescatar de los escombros alguna fórmula que proteja a los Dreamers y fortalezca la seguridad fronteriza, pero asesores de la oposición afirmaron este viernes que no hay nada definido y todo dependerá del liderazgo republicano en las próximas semanas.

El Senado derrotó el jueves cuatro medidas migratorias, incluyendo una correspondiente al Dream Act y otra que contenía el plan migratorio del presidente Donald Trump.

Los líderes de ambas cámaras del Congreso estarán fuera de Washington toda la próxima semana con motivo del día feriado de “President´s Day” el lunes próximo, dejando pendiente el asunto de DACA.

Borrón y cuenta nueva

Según el diario “The Hill”, el “número tres” de la jerarquía republicana en el Senado, John Thune, de Dakota del Sur, promueve una iniciativa en ciernes para extender de forma indefinida el programa de “acción diferida” (DACA), que Trump desmanteló el pasado 5 de septiembre.

A cambio de permisos renovables cada dos años, esa iniciativa daría luz verde a los $25,000 millones que la Administración exige para reforzar la seguridad fronteriza.  La idea, que se discute a puerta cerrada, cuenta con el respaldo de los senadores republicanos, Rob Portman y Jerry Moran.

Mientras, el senador republicano por Arizona, Jeff Flake, propone una extensión de tres años de DACA a cambio de tres años de un incremento de fondos para la seguridad fronteriza, según “The Hill”.

Consultados hoy por este diario, asesores de líderes demócratas del Senado afirmaron que no hay nada claro y que todo queda en manos del liderazgo republicano, que controla la agenda y el calendario.

Ben Marter, portavoz del senador demócrata por Illinois y co-autor del Dream Act, Dick Durbin, explicó que los siguientes pasos dependerán del líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.

Pero el senador Durbin no dejará de luchar para proteger a los Dreamers”, aseguró.

Mientras, una fuente de la oficina del líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer,  que pidió el anonimato, dijo que la respuesta al caos actual la tiene Trump.

“Pregúntenle a Trump. Nosotros hemos intentado encontrar una solución bipartidista pero el presidente Trump y sus asesores anti-inmigrantes obstaculizan el camino”, aseguró.

Trump creó la crisis cuando eliminó DACA y tendrá que entrar en razón y darse cuenta de que su legislación (plan migratorio) no irá a ningún lado, y tiene que arreglar lo que rompió”, enfatizó.

Trump puso un ultimátum al Congreso y ha indicado que no firmará ninguna ley que no contenga su plan migratorio de cuatro pilares que, a cambio de legalizar a 1,8 millones de “Dreamers”, pide recrudecer el combate a los inmigrantes indocumentados y reducir drásticamente la inmigración legal.

“La enchilada entera”

Las votaciones en el Senado crearon reacciones mixtas dentro del movimiento de los Dreamers porque, aunque el “Dream Act” fue derrotado, los senadores también rechazaron el plan migratorio de Trump y otras medidas que consideran igual de nocivas.

La Dreamer mexicana, Brenda Vargas, estuvo presente en el área abierta al público mientras el pleno del Senado votaba las cuatro medidas,  y dijo hoy a este diario que el Senado debe resolver cuanto ante el limbo de los Dreamers.

La “Dreamer” mexicana de Florida, Brenda Vargas, instó al Senado a negociar una solución integral a DACA. Foto: María Peña/Impremedia

“Queremos la enchilada entera, queremos que el Senado apruebe una medida que incorpore a todos los inmigrantes indocumentados, a nuestros padres, y a los que tienen TPS (Estatus de Protección Temporal)”, dijo Vargas, de 21 años y estudiante universitaria en Clearwater (Florida).

Vargas, activista del grupo “Here to Stay”, afirmó que el movimiento seguirá luchando hasta resolver la crisis creada por Trump.

“Creo que hemos demostrado de sobra que no somos criminales, que contribuimos a este país, y merecemos la oportunidad de quedarnos”, puntualizó Vargas, quien participó en la conferencia legislativa de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) en Washington.

Otros activistas del movimiento pro-inmigrante planean más actos de presión en las próximas semanas.

Mañana sábado, líderes religiosos y activistas pro-inmigrantes realizarán una protesta en Dallas (Texas) contra la visita a la frontera de una comitiva encabezada por el vicepresidente, Mike Pence.

La protesta, organizada por “Mi Familia Vota”, quiere servir como “un recordatorio necesario” de que “más del 80% de los estadounidenses quiere que el Congreso apruebe una ley con una vía hacia la ciudadanía para los Dreamers”, dijo el grupo.

Plazo arbitrario

Al desmantelar DACA, Trump dio plazo al Congreso hasta el próximo 5 de marzo para encontrar una solución consensuada, y el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, dijo recientemente que no hay planes de extender ese plazo.

Mientras tanto, la Oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) reactivó DACA para la renovación de permisos para cumplir con un fallo del juez federal en San Francisco (California), William Alsup, el mes pasado, aunque la Administración lo apeló ante el Tribunal Supremo.

Otro fallo del juez federal Nicholas Garaufis, en Nueva York, del martes pasado, también impide a la Administración cancelar DACA para los jóvenes ya inscritos en el programa.

Ambos fallos benefician a los que tienen permisos vencidos o no pudieron renovarlos antes del plazo del pasado 5 de octubre que impuso la Administración.

Alrededor de 668,000 jóvenes perderán sus permisos a partir del próximo 5 de marzo bajo la orden ejecutiva de Trump, a menos que el Congreso apruebe una ley para legalizarlos, o el Tribunal Supremo reafirme eventualmente el fallo de Alsup.

Sin embargo, los activistas señalan que esa reactivación no es garantía de que los que tienen vigentes sus permisos estarán a salvo de las acciones policiales de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).