El papa Francisco nombrará santo al arzobispo Óscar Romero

El mártir salvadoreño, quien se pronunció a favor de las víctimas de la guerra, fue asesinado mientras decía misa
El papa Francisco nombrará santo al arzobispo Óscar Romero
Romero fue arzobispo de San Salvador, de 1977 hasta que fue asesinado el 24 de marzo de 1980, a los 62 años.
Foto: Jose CABEZAS / Getty Images

El papa Francisco firmó hoy el decreto del milagro por intercesión de monseñor Óscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980 mientras decía misa en la capilla del Hospital de la Divina Providencia, y por el que será proclamado santo, informó la oficina de prensa del Vaticano.

La beatificación de Romero se había proclamado ya con un decreto en el que se reconocía el “martirio” de Romero “in odium fidei”, es decir, que fue asesinado por “odio a la fe” y por tanto sin necesidad de un milagro.

Durante sus tres años como arzobispo, Romero denunció la violencia y se pronunció a favor de las víctimas de la guerra civil en El Salvador, la cual cobró la vida de al menos 70,000 personas. Incluso, en un momento de fuerte censura de la prensa, sus programas de radio eran a menudo la única manera de conocer la verdad sobre las atrocidades que estaban ocurriendo en el país. El arzobispo también defendió el derecho de los pobres a exigir un cambio político, una posición que lo convirtió en un adversario para los gobernantes del país.

Como señala el diario La Vanguardia, un mes antes de su asesinato, Romero escribió al presidente Jimmy Carter, instando a que Estados Unidos dejara de apoyar al gobierno salvadoreño e interrumpiera su suministro de armas y asesores militares. El día antes de su asesinato, instó a los soldados y policías no seguir las órdenes de matar a civiles, y a que detuvieran la represión. “Los campesinos que ustedes matan son sus propios hermanos y hermanas”, aseveró.

Por ello,  el papa se reunió ayer con el prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el cardenal Ángelo Amato, para aprobar algunos decretos entre los que también se encontraba el del milagro para la canonización del papa Pablo VI.

El cardenal Gregorio Rosa Chávez dijo que ya recibieron la confirmación del Vaticano sobre la canonización y que esta podría ocurrir en octubre.

Monseñor Romero fue beatificado en 2016 en la capital de El Salvador ante cientos de miles de devotos y presidentes de varios países. (Foto: Rodrigo Arangua/Getty Images)

La beatificación fue oficiada por el cardenal Ángelo Amato, el enviado especial del papa Francisco, quien sí que celebrará la canonización de este santo.

Romero podría ser canonizado en el Vaticano junto con el papa Pablo VI a finales del próximo mes de octubre en Roma, al final del Sínodo de Obispos sobre los Jóvenes, convocado del 3 al 28 de octubre.

Otra opción sería una posible canonización en El Salvador o en Panamá en enero de 2019, donde Francisco tiene previsto viajar para la Jornada Mundial de la Juventud.

En marzo de 1994 se abrió el proceso de beatificación del prelado y tras concluirse su fase diocesana, que redacta el informe sobre la vida, en 1997 pasó a la Congregación de la Doctrina de la Fe para que diese su autorización.

El proceso vivió una fase de estancamiento hasta que en 2005 la Congregación para la Causa de los Santos dio el visto bueno para que continuase, y con la llegada del papa Francisco en marzo de 2013 ha habido una aceleración de la beatificación de Romero.

La condición de “mártir” fue la que encontró más objeciones durante este proceso pues para un sector más conservador de la Iglesia beatificar a Romero habría sido como llevar a los altares a la Teología de la Liberación, corriente teológica que nació en la Iglesia católica en Latinoamérica, de supuestas ideas marxistas, y que se caracteriza por poner a los pobres en el centro de la Iglesia.

Según esta condición de mártir “in odium fidei”, los teólogos no juzgan la posible intención política del asesinato del arzobispo, sino el intento de llegar al amor por la justicia y la predilección por los pobres que Romero manifestaba en su idea de Iglesia, de acuerdo con algunos testimonios recogidos en los fascículos del proceso.

Para la canonización, sin embargo, era decisivo reconocer un milagro por su intercesión.