Líderes religiosos ayunan por inmigrantes con más riesgo de separación familiar

Aprovechan la Semana Santa para pedir por los Dreamers y los amparados con el TPS
Líderes religiosos ayunan por inmigrantes con más riesgo de separación familiar
Líderes de fe oran por el indocumentado Tomás Lundéz frente al edificio federal de L.A. / Foto: Aurelia Ventura.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

El pastor Noé Carias quien en septiembre pasado logró su libertad tras dos meses de estar bajo custodia en el Centro de Detención de Adelanto se unió al ayuno que los líderes evangélicos de Los Ángeles iniciaron por los Dreamers, los beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) y  los inmigrantes citados por las autoridades de migración a sus oficinas quienes corren peligro de arresto.

“Soy humano y de repente me entra el temor de que me vayan a volver a detener pero también estoy confiado en Dios, de que mañana cuando venga a mi cita de migración, no me van a arrestar, y voy a regresar a mi casa a disfrutar de mi familia”, dijo el pastor Carias.

El 24 de julio de 2017, el pastor Carias fue detenido cuando acudía a una cita de rutina en el edificio federal del Servicio de Migración y Aduanas (ICE) del centro de Los Ángeles. Dos meses después, fue puesto en libertad con una pulsera electrónica en el tobillo.

“Mi proceso continúa pero tengo fe en Dios de que nos aprueben el perdón de las deportaciones. Asimismo estamos orando por nuestro pueblo, por los dreamers y los TPS; e intercediendo a Dios por ellos”, externo.

El pastor Noé Carias con su esposa Victoria y sus hijos Nayla y Abraham participan en un ayuno por la comunidad inmigrante. (Photo Aurelia Ventura/La Opinion)

Sin alimento por tres días

Un grupo de líderes evangélicos hispanos y sus aliados comenzaron 36 horas de ayuno y oración durante esta Semana Santa para pedir justicia por la comunidad inmigrante.

Se pusieron a orar y cantar en el edificio federal en el centro de Los Ángeles mientras algunos inmigrantes acudían a cumplir sus citas a migración.

“A las autoridades, les pido sean compasivos con nuestro pueblo que está muy necesitado. En nuestra comunidad no somos criminales, no somos malos. Estamos aquí para aportar y venimos huyendo de nuestros países donde hay mucha violencia”, dijo el pastor Carias.

Para los inmigrantes indocumentados también tenía un mensaje: no están solos. “Entiendo su temor porque lo he vivido en carne propia. No hay cosa más terrible que estar separado de la familia. Mi esposa Victoria y mis hijos están con psicólogo porque quedaron muy afectados durante esos meses que yo estuve detenido en Adelanto. Pero debemos tomar fuerza en nombre del Señor”, sostuvo.

Los hijos del pastor Nayla y Abraham tienen seis y cinco años.

Carias lleva desde 2014 tratando de arreglar su situación migratoria en base a su matrimonio con su esposa Victoria que es ciudadana estadounidense.

Líderes de fe pusieron sus manos sobre el inmigrante indocumentado Tomás Lúndez después de que salió de una revisión migratoria en el edificio federal del centro de Los Ángeles. Oraron por él para que pueda arreglar su estatus migratorio.  (Photo Aurelia Ventura/La Opinion)

Una Iglesia por los Inmigrantes

El pastor Jaime Lázaro de La Red de Pastores y Líderes Latinos del Sur de California dijo que decidieron hacer el ayuno porque sus iglesias reciben un alto porcentaje de inmigrantes indocumentados.

“Vemos el trauma de los niños separados de sus padres. Por eso hoy empezamos un ayuno en nuestras iglesias y hogares. Son cientos los que se nos han sumado pero tienen miedo de venir al edificio federal de migración a participar en el arranque de este ayuno”, afirmó.

“La esperanza es que Dios pueda hacer el milagro de tocar los corazones de los políticos y del presidente que se hacen llamar cristianos pero no cumplen con los principios cristianos”, agregó.

Hizo ver que en esta Semana Santa, van hacer uso de las herramientas que tiene la Iglesia Evangélica para abogar por los inmigrantes como el rezo y la oración. “Vamos a defender al inmigrante como Jesús defendió todo el tiempo al oprimido, al que tenía hambre y sufría persecución“.

Los líderes religiosos se regocijaron de gusto y rezaron junto a Tomás Lúndez de 73 años quien acudió a su cita en el edificio federal de migración y logró que las autoridades se compadecieran de él por su situación médica ya que sufre del Mal de Parkinson.

A pesar de su condición, Lúndez salió muy entusiasmado a compartir la noticia. Le dieron un permiso para quedarse en el país hasta enero de 2019. “Estoy muy feliz. Mucha gracias a Dios, y a todos”, exclamó el anciano quien iba en silla de ruedas.

El pastor Noé Carias reza junto a sus hijos Nayla y Abraham afuera del edificio federal durante una conferencia de prensa en la que se anunció el inicio de un ayuno de 36 horas por los inmigrantes, (Photo Aurelia Ventura/La Opinion)

El pastor Guillermo Torres de la organización Clérigos y Laicos Unidos por la Justicia Económica (CLUE) dijo que hace dos años, Lúndez  acudió a una revisión migratoria y estuvo a punto de ser arrestado. Para no detenerlo, le fijaron una fianza de 43,000 dólares que finalmente se la quitaron.

“Ha sido un alivio para él y su familia que no lo hayan detenido y que le hayan estando dando permisos para permanecer en el país dada su delicada condición de salud, y en tanto se agota su proceso en las cortes”, expuso.

Más allá de la oración

Torres precisó que la labor de CLUE no se limita a rezar, orar y ayunar por los inmigrantes. “Estamos yendo a los centros de detención a darle ánimos a los inmigrantes para que no se desesperen y firmen su deportación”, dijo.

“En algunos casos les hemos pagado su fianza para que salgan a pelear sus casos afuera y se reúnan con su familia. A a algunos les hemos dado refugio en nuestras iglesias y casas”, precisó.

El pastor aseguró que CLUE ha logrado sacar de la detención a casi 15 inmigrantes, ocho de ellos huelguistas de hambre en Adelanto, y a tres menores no acompañados que al cumplir los 18 años fueron trasladados a Adelanto.

“No somos una agencia de servicio que pueda ayudar a todos, no tenemos la capacidad, lo que sí somos es ser una organización de defensa que con el apoyo de todos nuestros miembros tratamos de ayudar lo más que podemos”, puntualizó.

“Hemos dado refugio a dos inmigrantes en iglesias, y en mi casa, mi familia y yo tuvimos por varios meses a una madre y a su hija. Hemos dado un techo a  madres, niños, refugiados y buscadores de asilo político”, mencionó.

Reveló que cada mes un grupo de líderes evangélicos y laicos van a los Centros de Detención a levantarle la moral a los inmigrantes bajo arresto. “También caminamos con las familias que están afuera preocupados por  sus seres queridos que han sido detenidos o deportados”, explicó.

Alexia Salvatierra, una pastora luterana que se unió al ayuno de los líderes religiosos por los inmigrantes, lamentó que que los operativos de migración se enfoquen en las comunidades de color y dejen por fuera las áreas blancas. “Hay mucha gente anglosajona que vino con visa y se han quedado en el país con su permiso expirado. Hay algo de discriminación en esas redadas que solo separan a familias que traen valor a este país”, comentó indignada.

Destacó que “esta Semana Santa cuando se recuerdan los grandes actos del Señor para la salvación de nuestro pueblo, van a clamar al cielo  a través del poder de la oración por todos los inmigrantes que sufren separación familiar. Él siempre camina con la gente que sufre injusticia”.