L.A. busca mayor responsabilidad en sus escuelas, comenzando con las tarjetas de calificaciones

Dos sugerencias: las tarjetas de calificaciones escolares y una nueva comisión destinada a realizarlas
L.A. busca mayor responsabilidad en sus escuelas, comenzando con las tarjetas de calificaciones
Hay una cantidad de información que sería útil para los padres, la comunidad y los funcionarios, pero, desafortunadamente, está enterrada.
Foto: Archivo

Un equipo de trabajo quiere averiguar si el sistema escolar de Los Ángeles funciona o no. Para ello, tiene dos sugerencias relacionadas: las tarjetas de calificaciones escolares (School Report Cards) y una nueva comisión destinada a realizar dichas evaluaciones.

La Fuerza de Tarea Consultiva Unificada de L.A. ya ha reflexionado sobre qué hacer con los estudiantes que se pierden muchas clases y cómo administrar las propiedades inmobiliarias del sistema escolar. Su último informe, publicado el jueves, dice que el distrito compila una gran cantidad de información que podría ser útil para los padres, la comunidad y los funcionarios públicos, pero, desafortunadamente, está enterrada en documentos oscuros y formas bizantinas que son inaccesibles a la comunidad.

Austin Beutner, copresidente del panel y exeditor de L.A. Times, dijo que, si bien el informe no implica que los funcionarios estuvén tratando de ocultar información o no cumplir con los requisitos de divulgación, “hay una gran brecha entre el cumplimiento y ese paso adicional que se toma para asegurarse de que la información se reciba y comprenda“.

Vivian Ekchian insiste en que L.A. Unified ya se dirige en la dirección correcta. Los planes futuros, que han sido aprobados, incluyen una aplicación de teléfono inteligente para padres, un sistema de inscripción simplificado y un portal de datos. “Queremos ser la organización más transparente en el estado en lo que se refiere al aprendizaje de los estudiantes, los resultados de los estudiantes y la seguridad de nuestros estudiantes”, dice. En cualquier caso, L.A. Unified ya produjo libretas de calificaciones escolares hace dos años, cuando los recortes presupuestarios forzaron a una reducción de personl.

La mayoría de los demás sistemas de escuelas grandes tienen algo parecido a las tarjetas de calificaciones escolares, pero no siempre se consideran éxitos significativos. Dar a las escuelas calificaciones simples en letras, por ejemplo, puede ser engañoso y puede limitarse a proporcionar información sobre las circunstancias económicas de los estudiantes o las fórmulas utilizadas para la calificación. California tiene un “tablero de mandos” complejo con múltiples clasificaciones codificadas por color para cada escuela que muchos consideran demasiado complicado y poco revelador.

En la reunión del próximo martes, tres miembros de la junta escolar, Kelly Gonez, Nick Melvoin y George McKenna, presentarán una resolución pidiendo a los administradores senior que desarrollen un “marco de rendimiento escolar que sea holístico, confiable, preciso y consistente en todos los modelos escolares”. Los miembros de la Junta votarán sobre la resolución en una reunión posterior.

La idea más novedosa del equipo consiste en una comisión con siete miembros, cada uno designado por un miembro de la junta escolar. El informe sugiere que las personas designadas sirvan términos de tres años por hasta seis años. La comisión prevista emplearía un pequeño personal profesional y se les daría acceso sin restricciones a los datos del distrito. Podría financiarse con dinero que actualmente se destina a algo llamado unidad de análisis independiente, que el distrito describe como el brazo de investigación independiente de la junta escolar.