‘Navegadores’ de estudiantes sin hogar tienden una mano amiga

Los ayudan a encontrarr una vivienda accesible cerca de sus escuelas

‘Navegadores’ de estudiantes sin hogar tienden una mano amiga
Jovenes Inc. esta localizado en 1208 Pleasant Ave en el barrio de Boyle Heights. (Aurelia Ventura)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Sarai Villaseñor, de 21 años, trabaja para Jóvenes Inc. y su función es identificar a alumnos del Colegio Ccomunitario del Este de Los Ángeles (ELAC) que no tienen hogar.

“Los estudiantes vienen aquí y les hacemos unas preguntas de asesoramiento”, dijo Villasenor, cuya oficina esta dentro del departamento del Programa de Oportunidades Educativas (EOP) en el campus del colegio.

Mediante un cuestionario Villaseñor identifica si los estudiantes que acuden por ayuda necesitan un hogar verdaderamente o no.

“Me ha tocado que vienen más hombres de edades entre 18 a 22 años, pero también he tenido una persona de 61 años que tampoco tenía donde vivir”, dijo Villaseñor.

Eric Hubbard, director de desarrollo en Jóvenes Inc., dijo que ellos tienen a trabajadores conocidos como “peer navigators” (navegadores compañeros) quienes se encargan de identificar a los estudiantes indigentes de los colegios Este de Los Ángeles, Rio Hondo y Cerritos.

“Estos chicos han enfrentado situaciones similares y saben entender mejor estos casos”, dijo Hubbard.

Villaseñor fue una de ellas. Por un tiempo estuvo en una situación de casi quedarse en la calle. Después de tener faltas irreconciliables con su familia se fue a vivir sola. Sin embargo, mientras trabajaba en una tienda de ropa y estudiaba sus ingresos no le alcanzaban.

“Una vez que fui al doctor le dije de mi problema [de vivienda] y ahí me refirieron a Jóvenes Inc.”, dijo Villaseñor. “Ellos me ofrecieron una pasantía y después el empleo”.

La falta de apoyo de los padres—por cualquier razón—es un tema común que los jóvenes enfrentan, según la experiencia de Villaseñor durante los cuatro meses que lleva trabajando como navegadora.

“Usualmente son latinos de segunda o tercera generación”, dijo Villaseñor. “Algunos dicen que sus padres ya no los quieren tener viviendo en su casa y que ya tienen la mayoría de edad para buscarse un lugar propio”.

California cuenta con un 19% de estudiantes indigentes que asisten los colegios comunitarios. (Calmatters)

Villaseñor dijo que a su oficina llegan hasta cinco estudiantes cada semana, lo que demuestra la alta necesidad de vivienda para jóvenes adultos.

El año pasado la legislatura estatal aprobó $7.5 millones de dólares para luchar contra el hambre de los estudiantes. En las universidades se han creado despensas de alimentos y programas de comida compartida. Algunos estudiantes reciben estampillas de comida y se han creado aplicaciones para notificar a los alumnos de ciertos planteles cuando hay comida disponible que sobra de ciertos eventos, explica CALmatters, una organización no lucrativa que se dedica a explicar cómo funciona la legislatura de California.

No obstante, encontrar viviendas asequibles para los aproximadamente 2.7 millones de estudiantes universitarios y de colegios comunitarios plantea un desafío más difícil que combatir el hambre en el campus, dicen los expertos.

Mientras eso sucede, grupos como Jóvenes Inc. y sus aliados seguirán ayudando a jóvenes que aspiran a tener un futuro mejor pero su clase económica y social no se los permite.

“Ayudarlos es una experiencia muy gratificante. Es muy bueno cuando logran conseguir un hogar”, dijo Villaseñor animando a los estudiantes a que busquen ayuda.

Los estudiantes interesados en saber si califican para el programa de asistencia de vivienda pueden visitar http://www.jovenesinc.org/#0