Demócratas advierten de crisis constitucional si Trump despide a Mueller

La Casa Blanca dice que Trump tiene autoridad para despedir al fiscal especial sobre Rusia
Demócratas advierten de crisis constitucional si Trump despide a Mueller
El fiscal especial Robert Mueller y el presidente Donald Trump
Foto: Getty Images

WASHINGTON—Líderes demócratas del Senado advirtieron este miércoles que EEUU se acercaría a una crisis constitucional si el presidente Donald Trump despide al fiscal especial, Robert Mueller, en represalia por su investigación sobre la interferencia de Rusia en las elecciones de 2016.

Trump reiteró esta mañana en Twitter su amenaza de despedir a Mueller, después de que el lunes pasado fiscales en Nueva York catearon la vivienda y habitación de hotel de su abogado personal, Mike Cohen, en busca de documentos relacionados con el pago para pagar el silencio de mujeres que alegan que tuvieron amoríos con él hace unos años.

Trump afirmó hoy que la “interminable” investigación a cargo de Mueller es “corrupta”, y prometió que luchará contra ésta. En días anteriores emitió su amenaza velada de despedir al fiscal.

 Durante una mesa redonda con medios que cubren a la comunidad hispana, varios líderes demócratas del Senado dejaron en claro que el despido de Mueller desataría una crisis constitucional en EEUU.

El senador demócrata de Nueva Jersey, Bob Menéndez, el latino de mayor rango en el Congreso, urgió a Trump a que no despida al fiscal especial, y a sus colegas republicanos que se comporten como “patriotas” y eviten esa crisis política.

El despido de Mueller sería el equivalente de la llamada “Masacre de Sábado por la Noche”, que se refiere a que, en octubre de 1973, en medio de la crisis de “Watergate”, el entonces presidente Richard Nixon ordenó el despido del fiscal especial, Archibald Cox,  lo que a su vez provocó la renunciad de  varios funcionarios de alto rango del Departamento de Justicia.

Por su parte, la senadora demócrata de Nevada, Catherine Cortez-Masto, dijo que “absolutamente” habría una crisis constitucional, sobre todo porque, desde su puesto en el poder, Trump está “desafiando el imperio de la ley”.

Ayer mismo, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, también urgió calma para no sumir más al país en una crisis.

El mandatario insiste en cada oportunidad en calificar la investigación de Mueller como una “cacería de brujas”, que no hubo “colusión” con Rusia, y que todo ha sido una “locura” manufacturada por “demócratas leales” a la Administración Obama.

Pero Trump omite decir que el fiscal federal que aprobó el cateo, Geoffrey Berman, es republicano y fue designado por él el año pasado después de que despidió a Preet Bharara.  Mueller refirió el asunto a Berman, quien obtuvo una citación judicial de un juez federal para el cateo.

Según observadores, una orden de cateo es una medida extrema y es un último recurso judicial para recabar pruebas,  cuando hay “causa probable” de que se cometió alguna actividad ilegal.

En general, salvo algunos que lo azuzan, la mayoría de los republicanos en ambas cámaras del Congreso también ha sonado la alarma sobre las repercusiones políticas de un despido de Mueller, incluyendo una posible gran derrota en las urnas en los comicios del próximo 6 de noviembre.

El senador republicano por Carolina del Sur, Lindsey Graham, ha dicho que el despido sería “el comienzo del fin de la presidencia” de Trump.