Pandilleros se declaran culpables de ataque con bombas Molotov contra afroamericanos

El ataque ocurrió en mayo de 2014 en el complejo habitacional Ramona Gardens

Pandilleros se declaran culpables de ataque con bombas Molotov contra afroamericanos
Después del arresto de siete miembros de la pandilla Big Hazard, acusados de incendiar tres viviendas de afroamericanos en 2014, se experimenta una tensa calma en el complejo Ramona Gardens.
Foto: Isaías Alvarado / La Opinión

Hace cuatro años, a primeras horas del 12 de mayo – Día de las Madres – un grupo de miembros de la pandilla Big Hazard se reunieron en uno de los puntos del territorio que reclaman en Boyle Heights y uno de ellos Carlos “Rider” Hernández, de 33 años, le ordenó a los demás prepararse para un ataque esa noche contra residentes afroamericanos del complejo habitacional Ramona Gardens.

En la reunión, Hernández supuestamente distribuyó materiales para ser utilizados por los pandilleros al lanzar bombas Molotov dentro de las unidades, incluyendo disfraces, guantes y otros materiales. Hernández explicó que la orden para el ataque motivado por razones raciales había venido de la Mafia Mexicana, una pandilla carcelaria que controla a la mayoría de las bandas callejeras hispanas en el Sur de California, alegan los fiscales.

Ocho personas fueron arrestadas y acusadas del ataque.

Tres de ellos ya se declararon culpables.

Esta semana, dos más se unieron a ellos y se declararon culpables de violaciones federales a los derechos civiles y delitos de crimen organizado por bombardear las casas de residentes afroamericanos en el área de Boyle Heights hace cuatro años en un esfuerzo para sacarlos del territorio controlado por la pandilla latina.

Edwin “Boogie” Felix, de 26 años, y Jonathan “Pelón” Portillo, de 23 años, serán sentenciados el 1 de octubre por su papel en el ataque ejecutado en el complejo habitacional Ramona Gardens que fue motivado por el color y raza de los ocupantes, según la oficina del fiscal de Estados Unidos.

La noche del ataque, los pandilleros del grupo Big Hazard, que reclama Ramona Gardens como su territorio, prepararon bombas Molotov, rompieron  las ventanas de cuatro apartamentos y lanzaron los explosivos en las unidades, dijeron los fiscales.

Tres de los cuatro apartamentos eran ocupados por las familias negras, incluyendo mujeres y niños, que dormían al momento del ataque no provocado.

Se espera que un tercer acusado, José “Lil’ Moe” Saucedo, de 24 años, se declare culpable ante el juez de distrito de Estados Unidos el 31 de mayo. Los acusados se enfrentan a sentencias potenciales de al menos 30 años en prisión federal.

Los fiscales dijeron que los pandilleros del Este de Los Ángeles violaron los derechos civiles de las familias, específicamente el derecho constitucional a vivir en un hogar libre de “lesiones, intimidación e interferencia basada en la raza”.

Otros tres miembros de la banda Big Hazard que fueron acusados en el caso – Francisco “Bones” Farias, de 27 años, Joel Matthew “Gallo” Monarrez, de 23, y José “Fresco” Zamora, de 28 – anteriormente se declararon culpables de cometer un crimen de odio federal y otros delitos, y están a la espera de la sentencia en la corte federal de Los Ángeles.

Los dos últimos acusados – Carlos “Rider” Hernández, de 33 años, y Josue “Malo” Garibay, de 24, se enfrentan a juicio el 31 de julio.

La acusación también alega que Hernández dijo a los otros acusados que rompieran las ventanas de los apartamentos de las víctimas, para que las bombas Molotov pudieran entrar sin problema, que encendieran las bombas y las tiraran a las unidades de las víctimas con el fin de causar el mayor daño. Una de las víctimas, una madre que dormía en su sofá con su niño pequeño en sus brazos, casi fue golpeada por uno de estos explosivos.