Cómo elegir la cantidad adecuada de un seguro de vida

Cada vez más estadounidenses tienen muy poca cobertura, o nada en absoluto. Esta es la manera de hacerlo más asequible
Cómo elegir la cantidad adecuada de un seguro de vida
Respondemos tres preguntas frecuentes para adquirir la mejor opción.
Foto: Shutterstock

Para muchas personas, la idea de comprar un seguro de vida les recuerda al molesto agente de seguros Ned Ryerson de la comedia “Groundhog’s Day”, del año 1993.

“¿Tienes un seguro de vida?” Pregunta Ryerson al personaje de Bill Murray, Phil Connors. “Porque si lo tienes, siempre podrías mejorarlo. ¿Tengo razón o no?”

Pues resulta que tal vez Ned tenga razón.

Aunque un seguro de vida puede ser una red de seguridad financiera crucial para cualquiera que tenga seres queridos a quienes mantener, cada vez más estadounidenses tienen muy poca cobertura o nada en absoluto. 

En 2016, solo el 44% de los hogares en Estados Unidos tenían un seguro de vida personal, en descenso respecto del 62% que lo tenían en 1984, según los datos de LIMRA, una asociación de la industria de más de 850 compañías de servicios financieros.

Hay distintos motivos de la disminución. En los datos de la encuesta de la LIMRA, se demuestra que las familias están dando una mayor prioridad a los gastos de financiación de su hogar, tales como la renta de su casa o las compras de supermercado.

Y con el aumento de la longevidad para muchos, un hombre acaudalado promedio tenía una expectativa de vida de 89 años en 2010, en ascenso respecto de los 83 en 1980, la necesidad de obtener una cobertura puede parecer menos urgente.

Muchas personas posponen la adquisición de una póliza porque creen tener la cobertura suficiente a través de sus empleadores, dice Tom Fredrickson, un Consultor de planificación financiera de Brooklyn.

“El problema es que el beneficio de seguro de vida de los empleadores suele ser limitado, tal vez a 1 o 2 veces el salario; y, con frecuencia, lo pierden cuando cambian de trabajo”, afirma Fredrickson.

Así que si tienes familiares que dependen de ti, tómate el tiempo ahora para revisar tus necesidades de seguros de vida.

Dada la complejidad de estas decisiones, es una buena idea hablar con un consultor de planificación financiera específicamente, aquel que no tiene un interés directo en venderte un seguro, para que te ayude a calcular tus necesidades de cobertura y cómo elegir una póliza.

Puedes encontrar consejos sobre la elección de un consultor financiero aquí y aquí. Y para ayudarte a comenzar, estas son las respuestas a 3 preguntas comunes sobre los seguros de vida:

¿Cuánta cobertura necesito?

Cuando se trata de determinar la cantidad adecuada del seguro de vida por comprarse, es tentador seguir reglas generales, tal como adquirir un múltiplo de tus ingresos anuales, digamos, de 10 a 15 veces tu salario, como beneficio por fallecimiento. Esto garantizaría, como mínimo, que tu familia reciba ese ingreso durante un periodo específico.

Pero es probable que las herramientas en línea o la regla general no proporcionen la mejor respuesta a tu situación financiera, dice Jocelyn Wright, Consultora de planificación financiera certificada y profesora Auxiliar de la American College en el área de Servicios financieros.

“Es importante hacer cálculos y analizar las diferentes obligaciones y necesidades que tendrá tu familia”, dice Wright.

Si tienes hijos pequeños, por ejemplo, y tu cónyuge que se queda en casa tiene que volver a trabajar, es posible que desees financiar los gastos adicionales del cuidado de niños, además de la educación universitaria. Es posible que tengas deudas hipotecarias o de tarjetas de crédito por pagar o padres ancianos que necesiten de ayuda financiera.

Tiene sentido deducir cualquier ahorro o cobertura actual (si tienes la intención de preservarlos) de tus necesidades financieras. Pero también querrás aumentar el importe de la cobertura para contabilizar la inflación futura.

¿Cuál es la forma más barata de adquirir una póliza?

La opción más simple y más barata es el seguro temporal de vida. Pagas una prima anual a cambio de un beneficio fijo por fallecimiento que pasa a tus beneficiarios si mueres mientras la póliza está vigente.

Con una póliza temporal, obtendrás el mayor beneficio por dólar de prima, dice Steven Weisbart, economista líder del Instituto de Información sobre Seguros, un grupo de la industria que brinda información al consumidor.

Eso libera más de tus flujos de caja para otros gastos, tal como la educación universitaria de tus hijos o los ahorros para la jubilación.

Por ejemplo, un hombre no fumador de 35 años de edad, con buena salud, podría pagar tan poco como $21 dólares por mes o $252 por año, en primas de una póliza temporal a 20 años de $500,000 dólares , según Quotacy, una compañía de mediación de seguros de vida en línea. Al subir ese importe a $1 millón, serían $36 por mes o $432 dólares por año.

Por otro lado, una mujer no fumadora, saludable, de 35 años, podría pagar un poco menos, $222 dólares por año para una póliza de $500,000 o $366 dólares por $1 millón de cobertura.

Si tienes un beneficio de seguro de vida en tu trabajo, puedes analizar aumentar esa cobertura si es posible. Pero asegúrate de comparar precios primero, dice Fredrickson, porque puede ser más asequible comprarla por separado.

Mientras más pronto la adquieras, mejor porque el costo de las primas aumenta a medida que envejeces y que tus riesgos de tener problemas de salud aumentan.

Un hombre no fumador, saludable, de 45 años de edad, podría pagar $1,127 dólares por año, por una póliza de $1 millón. Y a uno de 55 años puede cobrársele $2,761 dólares, según muestran los datos de Quotacy.

El seguro temporal de vida tiene una desventaja: Es limitado. Una póliza, generalmente, es adquirida por un plazo de 10, 20 o 30 años. Luego, la cobertura finaliza y no te devuelven nada de tu dinero.

Cuando vence tu póliza temporal, con frecuencia tienes la opción de convertirla en un seguro permanente o con valor en efectivo, que combina un beneficio por fallecimiento con una cuenta de inversión, como se explica a continuación.

Al convertirla, evitas tener que realizarte un examen médico, como en el caso de una póliza nueva. Pero esta opción será más costosa que tu cobertura temporal actual.

¿Deberíamos analizar un seguro con valor en efectivo?

Con una póliza de seguro de vida permanente, en general, obtienes un beneficio por fallecimiento, además de ahorros o un componente de inversión. Existen diferentes tipos de coberturas con valor en efectivo, incluidos los seguros de vida corriente u universal, que ofrecen opciones variadas de inversión, conllevan mayores gastos y suelen ser complicados.

Con el seguro de vida corriente, por ejemplo, solo una parte de tus primas van al beneficio por fallecimiento, así que, en general, tendrás una prima más alta para obtener el beneficio equivalente que obtendrías con una póliza temporal. Por ejemplo, aquel hombre saludable de 35 años, que adquiere una cobertura de $500,000 dólares podría pagar $5,160 por año por una póliza corriente de vida vs. $252 dólares por una temporal, informa Quotacy.

Claro que una parte de tus primas iría a la cuenta de ahorro o inversión. Pero para salir ganando, necesitarás una póliza con valor en efectivo por muchos años, dice Glenn Daily, un Consultor de seguros de vida específico de la Ciudad de Nueva York. Si abandonas tus pólizas durante los primeros años, antes de que se haya acumulado valor, pueden devolverte poco o nada de dinero.

Los seguros permanentes pueden ameritar su análisis en algunas familias, tales como las que deseen mantener a sus nietos o familiares con necesidades especiales. Pero, antes de analizar cualquiera de estas pólizas, primero asegúrate de haber agotado todos tus ahorros con impuestos diferidos.  “La financiación completa de tus 401(k) y Roth IRA te dará un crecimiento con la mayor flexibilidad”, afirma Daily.


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