Pequeños cambios a proceso de menores migrantes suman menos justicia para ellos

Sin aprobar nuevas las leyes, el gobierno de Trump ha variados las prácticas y reglamentos internos para hacer más difícil que esta población vulnerable obtenga protección en Estados Unidos.
Pequeños cambios a proceso de menores migrantes suman menos justicia para ellos
El trato a menores migrantes está regulado por leyes contra el tráfico humano y acuerdos judiciales
Foto: John Moore/Getty Images

Utilizando muchos “pequeños cortes” que a la larga hieren de muerte a la justicia para menores inmigrantes, el gobierno de Donald Trump está teniendo éxito en cerrar las vías de justicia y protección para los menores vulnerables, sin necesidad de cambiar las leyes.

Esta fue la conclusión de un nuevo reporte de KIND, una organización no lucrativa que asiste a niños inmigrantes con fondos para asistencia legal y que vigila los cambios en el marco legal y político que afectan a esta población.

En un nivel superficial, estos cambios parecen solo pequeños ajustes a los procedimientos existentes, pero tomados en su conjunto “representan un asalto sistemático a la capacidad de los niños de acceder al sistema de inmigración de los Estados Unidos y hacer valer reclamos de protección para los cuales pueden calificar según la ley”, señala KIND.

A pesar que el presidente Donald Trump y el procurador Jeff Sessions han instado al congreso a corregir los “defectos” en la ley que permiten la entrada de menores inmigrantes que buscan la protección de Estados Unidos, hasta ahora el Capitolio no ha aprobado ninguna medida que reforme las leyes de Protección de Víctimas de Tráfico ni el Acuerdo Flores, entre las leyes que determinan el trato a menores de edad que llegan a las fronteras.

Las protecciones, que existen gracias a convenios bipartidistas realizados a lo largo de los últimos 15 años, habían marcado un progreso en el trato a menores migrantes, progreso que este gobierno amenaza con detener y revertir, agrega el análisis.

Por medio de diversos cambios regulatorios, prácticas y ajustes, el gobierno del presidente Trump esté teniendo un efecto directo en las vidas de cientos de miles de niños, muchos de los cuales vienen de Centroamérica huyendo de condiciones extremas de violencia.

Entre los cambios están los siguientes:

1. Prácticas que resultan en separación familiar en la frontera

La mayoría de las personas que llegan a las fronteras de Estados Unidos, especialmente la frontera sur, son menores y familias centroamericanas, generalmente madres y a veces padres con hijos.

A veces, estas “unidades familiares” (nombre técnico que reciben del gobierno estadounidense) llegan a las garitas de entrada a pedir asilo y a menudo cruzan la frontera entregándose a agentes fronterizos que encuentran en su camino para pedir asilo.

La política del gobierno anterior era, en general, mantener unidas las familias y detenerlas en “centros familiares” de inmigración, o liberarlas bajo vigilancia de un grillete electrónico para los adultos. Pero el actual gobierno anunció hace poco que presentará cargos penales contra los adultos que atrape cruzando ilegalmente, enviando a estos a la cárcel y a los menores a centros de refugio.

KIND señala que esta práctica no sólo es nociva para las familias y los menores sino que criminaliza el proceso de asilo, que es avalado por las leyes de USA y los convenios internacionales que el país suscribe.

2. Arresto de patrocinadores (sponsors) de menores

En junio de 2017, la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE) comenzó a perseguir a padres y familiares de niños migrantes que estaban previamente a estos en Estados Unidos y buscaban servir de patrocinadores, si estos son indocumentados.

El gobierno supuestamente tenía la intención de “atacar” a los traficantes de humanos y el procurador Sessions llegó a acusar en un discurso a los padres de ser traficantes por traer a sus hijos, pero en la práctica arrestaron y ordenaron procesos de deportación para adultos que sólo pretendían reunirse con los niños.

3. Transferencia a cárceles de ICE al cumplir 18 años

Las leyes existentes determinan que un menor migrante arrestado al cruzar la frontera o al pedir asilo, pasa a custodia de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, permanecen en refugios para menores y se buscar la reunificación con adultos patrocinadores.

Los retrasos en el proceso, sin embargo, a menudo significan que el joven cumple 18 años y, según la ley, se supone que el gobierno debe buscar otra forma “poco restrictiva” de mantenerlos seguros. Sin embargo se ha reportado que en muchos casos, la práctica ha sido mandarlos directo a centros de detención de ICE para adultos, incluso el propio día de su cumpleaños.

4. Detención de jóvenes después de ser liberados a patrocinadores

El presidente Donald Trump causó revuelo esta semana al referirse a pandilleros inmigrantes como “animales”, pero la política de su gobierno, verificada ya por varias organizaciones legales, es que muchos migrantes son catalogados como pandilleros, señala el reporte.

Según el reporte, un grupo de menores “ha estado en la mira de ICE, que alega que son pandilleros incluso cuando no hay evidencias”.  Tras una demanda, un juez federal ordenó audiencias para un grupo de estos jóvenes y la mayoría han sido liberados por falta de evidencias.

5. Fin de programa legal para menores

En junio de 2017 el Departamento de Justicia eliminó un programa llamado AmeriCorps que financiaba asesores legales en 29 ciudades para ofrecer asistencia legal gratis para los niños no acompañados menores de 16 años (inicialmente) y se había expandido hasta 18 poco antes de su cancelación.

El programa buscaba la eficiencia de los procesos, identificando a jóvenes que habían sido víctimas de tráfico humano o abuso para referirlos a agencia de investigación y justicia.  Este gobierno lo eliminó sumariamente.

6. Cambios en las cortes, vigilancia y cuotas

Los menores, como los adultos, pasan por las cortes de inmigración para evaluar sus casos de asilo y proceso de potencial deportación. Varios cambios en directivas de parte del Departamento de Justicia ordenaron más vigilancia de parte de los jueces e impusieron cuotas para que terminen más rápido los casos.

Eso puede ser contraproducente, especialmente para el menor, que necesita tiempo para conseguir un abogado y presentar un caso bien elaborado.