Trump cancela reunión con Kim Jong-un

El mandatario acusa una postura "hostil" del gobierno de Corea del Norte
Trump cancela reunión con Kim Jong-un
Donald Trump y Kim Jong-un.
Foto: Getty

El presidente Donald Trump canceló la reunión con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, luego de diferencias en los últimos días por declaraciones del vicepresidente Mike Pence y las dudas de que ese régimen desmantele su programa nuclear.

En una carta compartida en Twitter por la Casa Blanca, el mandatario expresa que hay un ambiente de “enojo y hostilidad desplegados en su último comunicado”, en referencia a las expresiones del gobierno de Jong-un contra el vicepresidente Pence, a quien llamó “tonto”, por comparar la situación de Corea del Norte con Libia.

El encuentro estaba programado para el 12 de junio en Singapur.

El mandatario habló del poder de las armas nucleares de los Estados Unidos, en comparación con las de Corea del Norte, y expresó que ojalá “nunca tenga que usarlas”.

“Sirva la presente para informar que la reunión, por el bien de las dos partes, pero no en detrimento del mundo, no tendrá lugar”, apunta la misiva. “Usted habló de sus capacidades nucleares, pero las de nosotros son mucho más poderosas y ruego a Dios que nunca tengamos que usarlas”.

Además de destacar “el diálogo” que se formó entre ellos, el presidente Trump agradece a Jong-un la liberación de los tres rehenes estadounidenses, quienes arribaron a EEUU el 10 de mayo, luego de negociaciones de aquella nación con el secretario de Estado, Mike Pence.

“Siento que un maravilloso diálogo fue construido entre usted y yo, y al final, es el diálogo lo que importa. Algún día, espero poder reunirme con usted”, indicó. “Mientras tanto, quiero agradecerle por liberar a los rehenes, quienes están ahora en casa con sus familias. Ese fue un hermoso gesto y es muy apreciado”.

La misiva concluye con un lamento por la cancelación, a lo que el republicano llamó “un triste momento”.

El martes, el presidente de Corea del Sur, Moon Jaen-in, visitó EEUU para hablar del encuentro en Singapur, el cual parecía avanzar, dadas sus expresiones, al considerar que la histórica reunión “había sido gracias al presidente Trump”.

Sin embargo, previa a esa visita, el vicepresidente Pence lanzó una advertencia a Jong-un durante una entrevista en Fox News, al señalar que si no desmantelaba su programa nuclear su régimen terminaría como Libia, cuyo líder, Muamar Gadafi, renunció a su programa de armas nucleares en 2003 a cambio de que se levantaran sanciones en su contra, pero después fue derrocado y asesinado por sus opositores.

En respuesta, funcionarios de Corea del Norte calificaron de “tonto e ignorante” al vicepresidente Pence.

Después de darse a conocer la decisión, el mandatario ofreció una conferencia de prensa donde ratificó: “Creo que este es un tremendo revés para Corea del Norte y, de hecho, un revés para el mundo”.

Luego emitió una advertencia contundente de que Estados Unidos y sus aliados asiáticos estaban listos para responder si el Norte tomaba medidas militares.

“He hablado con (el Secretario de Defensa), el general (James) Mattis y el Estado Mayor Conjunto y nuestro ejército, que es por mucho el más poderoso en todo el mundo y que ha mejorado mucho recientemente, como todos saben, y está listo si es necesario”, dijo. “Del mismo modo, he hablado con Corea del Sur y Japón, y no sólo están preparados si Corea del Norte toma medidas tontas o imprudentes, sino que están dispuestos a asumir gran parte del costo de cualquier carga financiera”.

A continuación la traducción de la carta.

“Su Excelencia
Kim Jong-un

“Agradecemos su tiempo, paciencia, y el esfuerzo ssobre nuestra recientes negociaciones y discusiones sobre el encuentro largamente esperado por ambas partes, la cual estaba programada para el 12 de junio en Singapur. Fuimos informados que la reunión fue solicitada por Corea del Norte, pero eso es totalmente irrelevante. Yo estaba programado para encontrarme con usted. Tristemente, basado en el tremendo enojo y abierta hostilidad desplegada en su más reciente comunicado, creo que es inapropiado, en este momento, tener la planeada reunión. Por lo tanto, sirva la presente para informar que la reunión, por el bien de las dos partes, pero no en detrimento del mundo, no tendrá lugar. Usted habló de sus capacidades nucleares, pero las de nosotros son mucho más poderosas y ruego a Dios que nunca tengamos que usarlas.

“Siento que un maravilloso diálogo fue construido entre usted y yo, y al final, es el diálogo lo que importa. Algún día, espero poder reunirme con usted. Mientras tanto, quiero agradecerle por liberar a los rehenes, quienes están ahora en casa con sus familias. Ese fue un hermoso gesto y es muy apreciado.

“Si cambia de idea sobre esta importante reunión, por favor no dude en llamarme o escribirme. El mundo, y Corea del Norte en particular, ha perdido una gran oportunidad para lograr paz y una gran prosperidad. Esta oportunidad perdida es realmente un triste momento de la historia”.