Opinión: Rugió el cañón del futbol mexicano

El Tri se transformó en un equipo académico, comprometido y con el punto de pasión propio de quien considera que llegó su hora
Opinión: Rugió el cañón del futbol mexicano
Los tricolores sacudieron al mundo del futbol.
Foto: Getty Images

Dice Jorge Valdano que Francia acostumbra marcar el primer gol antes del silbato inicial, cuando sus jugadores y aficionados cantan a pleno pulmón La Marsellesa, himno sin paragón en cuanto a poso, melodía y romanticismo.

El de México es otra cosa. Menos sutil, desde luego, pero ardor guerrero no le falta. Apela tanto a la tierra como la sangre, el valor o el honor, Dios.

Y sí, también cañones.

“Mexicanos, al grito de guerra

el acero aprestad y el bridón,

y retiemble en sus centros la tierra.

al sonoro rugir del cañón”

Le guardo especial cariño a México, pero no andaba especialmente esperanzado con su papel en este Mundial, sin duda escarmentado como tantos otros por anteriores decepciones y la llamada maldición del quinto partido.

Sin excesivas expectativas me senté el domingo a ver el debut del Tri ante Alemania; y lo que contemplé me dejó gratamente impresionado. Los entrenados por el colombiano Juan Carlos Osorio no solo ganaron a la campeona del mundo en Moscú, sino que lo hicieron de forma más que convincente, con una disciplina táctica admirable en defensa y automatismos plenamente asimilados en sus peligrosas transiciones ofensivas.

El México acomplejado y dubitativo que esperaba tras una incierta fase de clasificación, salpicado por escándalos dignos de telenovela, se transformó en un equipo académico, comprometido y con el punto de pasión propio de quien considera que llegó su hora.

Curiosamente, le faltó en ocasiones el picante que tanto caracteriza su gastronomía. Sobre todo en el primer tiempo, cuando maniató a Alemania y se plantó hasta en cuatro ocasiones ante el arco de Manuel Neuer.

El teórico punto fuerte de la selección norteamericana, la delantera formada por “Chicharito” Hernández, Carlos Vela, Hirving Lozano y esta vez también Miguel Layún, se reveló bastante menos acertada que el resto del equipo, liderado por un imperial Héctor Herrera en el mediocampo.

Y pese a la pólvora algo menos seca de lo recomendado, el ‘Tri’ peleó, sufrió y ganó.

Tres puntos en el saco y líder del grupo F, y más tras tumbar al campeón vigente, no es solo un excelente comienzo para México. A tenor de lo visto en el estadio Luzhniki, es también un serio aviso a navegantes.

Sonoro, contundente y con múltiples destinatarios.

Damas y caballeros, rugió el cañón en Rusia.

 

Alex Oller es un periodista especializado en futbol europeo. Actualmente trabaja como editor de Deportes de la agencia AFP