¿Jugada maestra? Trump fuerza la mano para desproteger a menores migrantes

El escándalo por la separación de familias, puede resultar una manera de hacer que los tribunales o el Congreso debiliten las protecciones a menores migrantes y familias que piden asilo
¿Jugada maestra? Trump fuerza la mano para desproteger a menores migrantes
Trump podría terminar riendo de último en el tema de las familias migrantes, explican expertos.
Foto: JIM WATSON / Getty Images

Lo que en un principio lucía como una derrota para Trump, quien supuestamente iba a cambiar su postura de separar familias debido a la presión surgida en todo el país, puede terminar siendo una jugada maestra para eliminar las protecciones que las cortes estadounidenses han mantenido por años sobre los niños migrantes, dijeron expertos este miércoles.

“En estos momentos lo que me preocupa es que si no lo logra por las cortes, quizá lo logre en el Congreso”, dijo Bill Hing, profesor de leyes de la Universidad de San Francisco. “Una nueva ley aprobada por el Congreso podría sobreseer el acuerdo Flores que protege a estos niños”.

Al firmar una orden ejecutiva que resultará en la detención prolongada de familias solicitantes de asilo -supuestamente resolviendo el tema de las separaciones familiares– el gobierno de Donald Trump esencialmente busca que las cortes y el Congreso debiliten las protecciones a menores migrantes que existen desde los años noventa.

Parte de la orden dirige al Procurador de la Nación para que la pida a la jueza federal Dolly Gee, de Los Angeles, que modifique la orden que dio en 2015 limitando a tres semanas el tiempo que un menor puede estar detenido, solo o acompañado.

Estos esfuerzos eventualmente podrían resultar en la detención de menores de edad migrantes -solos o con sus familias- en centros de detención por tiempos indefinidos y en el proceso acelerado de casos de asilo que, según activistas, reducirá las opciones legales para estas familias.

“Nada de lo que firmó Trump el día de hoy va a terminar con la separación familiar”, dijo Kerry Talbot, de Immigration Hub. “Y además, tienen la intención de volver a la corte para modificar las decisiones que dio una jueza federal en 2015, que protegían a los niños acompañados”.

Esas decisiones mantuvieron la vigencia del Caso Flores, una demanda presentada originalmente hace varias décadas contra las prácticas del gobierno de Estados Unidos de detener a niños migrantes en cárceles.

El caso que Trump quiere anular

Los abogados Peter Schey y Carlos Holguín, del Centro para Leyes Constitucionales y Derechos Humanos de Los Angeles,  demandaron en los años ochenta al gobierno de Estados Unidos por el trato a menores refugiados utilizando el caso de Jenny Lisette Flores, una niña salvadoreña de 15 años arrestada en 1985 entrando a Estados Unidos y detenida prácticamente como una criminal.

El caso fue litigado durante 9 años y llegó a la Corte Suprema, produciendo en 1993 un acuerdo que llevó a un cambio y a mejoras en las condiciones de detención de menores migrantes.

Hing indicó que la Corte Suprema, en su momento, falló que el gobierno de Estados Unidos si puede mantener detenidos a menores migrantes, pero Flores estableció las condiciones bajo las cuales eso puede suceder.

“Bajo Flores, el gobierno tiene que mantener ciertas condiciones mínimas de detención y trabajar para liberar a los niños lo antes posible”, dijo Hing,

Algunas cortes ya fallaron en ataques contra Flores

En 2015 cuando comenzó a aumentar la cantidad de menores no acompañados y familias que llegaban a la frontera sur buscando asilo, el gobierno de Barack Obama buscó modificar el acuerdo para excluir del mismo a los niños acompañados.

“Obama no intentó abolir el acuerdo, sino que no se aplicara a los niños acompañados, pero eso fue rechazado por las cortes federales y la corte de apelaciones”, dijo Peter Schey, el abogado principal que litigó el caso Flores en los años 90 y luego de nuevo en 2015.

Obama también buscaba opciones en ese momento para tratar de disuadir la entrada de solicitantes de asilo protegidos por las cláusulas de Flores. Este acuerdo fue producto de una litigación en los años noventa, que obligó al gobierno a tratar a los niños migrantes bajo ciertos estándares.

Pero Obama perdió en las cortes.

“En 2015 la jueza Dolly Gee dijo que ese tiempo no podía superar las tres semanas. Sospecho que la magistrada no va a estar nada contenta con esta orden ejecutiva del presidente”.

Gee dictaminó que el gobierno de Estados Unidos no debía continuar deteniendo a menores de edad mientras estos esperan sus casos de asilo con sus madres o padres durante más de 21 días y ordenó su liberación lo antes posible “con extraordinarias excepciones”.

Ese mismo año, el tribunal de apelaciones del noveno circuito también dictó un fallo, ante una moción de Schey, indicando que “todo menor atrapado por las autoridades migratorias debe ser liberado a menos que existan razones de peso para no hacerlo”.

“El tribunal de apelaciones dijo que la detención prolongada y en algunos casos indefinida de estos menores viola el acuerdo Flores que data de 1997”, dijo Schey en una reciente entrevista.

Una orden ejecutiva como la firmada por Trump este miércoles, cuya  intención es modificar el acuerdo Flores y cambiar las leyes, podría dar al traste con años de litigación, particularmente si se da un cambio en el Congreso.  También podría forzar que el caso vuelva a la Corte Suprema y se cambien de nuevo las condiciones y tiempo que pueden tener detenidos a los menores.

Si no lo logra por las cortes,  Trump podría seguir insistiendo que la forma de impedir futuras separaciones familiares es aprobando algunas de las medidas pendientes que crean más centros de detención y permiten la detención prolongada en base a la seguridad nacional, dijo Hing.

Una ley aprobada por el Congreso y firmada por Trump podría dar al traste con las protecciones de Flores.

“Se necesitaría otra nueva demanda para litigar eso”, apuntó el experto.