Trump a los republicanos: “Dejen de perder el tiempo” con batalla migratoria

Trump ha dicho que es urgente reformar el sistema migratorio pero hoy dijo que es preferible esperar hasta después de los comicios, cuando su partido presumiblemente gane más escaños en el Congreso.
Trump a los republicanos: “Dejen de perder el tiempo” con batalla migratoria
Trump tenía un grupo de "asesores hispanos" que luego eliminó tras críticas en torno a sus posturas sobre inmigración.
Foto: NICHOLAS KAMM / AFP/Getty Images

WASHINGTON— Aunque desde el año pasado le ha exigido al Congreso que corrija los “resquicios” legales del sistema migratorio, el presidente Donald Trump le pidió este viernes a los republicanos a “dejen de perder el tiempo” en esta lucha hasta después de las elecciones de noviembre próximo.

La Cámara de Representantes rechazó ayer una medida conservadora para recrudecer el combate a la inmigración ilegal, y postergó para la próxima semana el voto de otra similar por falta de consenso bipartidista y de divisiones en la bancada republicana.

“Los republicanos deben de dejar de perder el tiempo en Inmigración hasta que elijamos a más Senadores y Legisladores/as en Noviembre”, dijo Trump en Twitter.

“Podemos aprobar una gran legislación después de la Ola Roja”, afirmó Trump, en referencia a los comicios legislativos del próximo 6 de noviembre.

Recurriendo a su habitual uso de superlativos, Trump prometió que, si los republicanos retienen el control del Congreso, habrá oportunidad para aprobar “la reforma migratoria más fina, más justa, e integral, en cualquier parte del mundo”.

A juzgar por el panorama de polarización en el Congreso, sin embargo, la mayoría de los observadores duda que eso sea posible.

Como ya lo ha venido haciendo a lo largo del año, Trump repitió su queja de que los demócratas ponen obstáculos, “sólo están jugando, no tienen intención de hacer algo para resolver este problema de décadas”.

“Ahora mismo, tenemos a los más tontos y lo peor. Los demócratas no hacen más que Obstruir. Recuerden su lema, Resistir! El nuestro es Producir”, argumentó.

Trump hizo esas declaraciones horas antes de discutir el tema de inmigración en un acto en la Casa Blanca con el grupo “Angel Families”, compuesto por familiares de víctimas de crímenes cometidos a manos de inmigrantes indocumentados. El mandatario aún no se ha reunido con “Dreamers”.

En el encuentro privado, que incluyó a las mismas familias y partidarios invitados en otras ocasiones desde el año pasado, Trump machacó la idea de que éstas han sido separadas “permanentemente”.

Con un discurso populista y cifras erradas o desacreditadas, Trump reiteró que los inmigrantes cometen más crímenes y que la “primera responsabilidad” y la “más alta lealtad” de su gobierno está con los ciudadanos estadounidenses.

“No descansaremos hasta que nuestra frontera esté segura, nuestros ciudadanos estén a salvo, y finalmente pongamos fin a la crisis de inmigración de una vez por todas”, dijo.

Horas antes, Trump acusó a los demócratas de utilizar  “falsas historias de tristeza y angustia”, para sumar votos en noviembre próximo.  Es decir, ha intentado minimizar el sufrimiento de familias que han sido separadas al llegar a la frontera, muchas de ellas con casos de asilo.

Si sus comentarios tienen aroma electoral es porque en los comicios de noviembre próximo están en juego la totalidad de los escaños de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado, una veintena de gobernaciones, y miles de puestos locales y estatales.

Los demócratas, por su parte, responsabilizan a la bancada republicana, que controla ambas cámaras del Congreso, por la parálisis en el tema migratorio, y piensan usarla como tema electoral en noviembre.

Las declaraciones de Trump preocupan a los activistas porque, para efectos prácticos, si los republicanos le hacen caso, se agravará la crisis humanitaria en la frontera sur, adonde siguen llegando miles de inmigrantes indocumentados en busca de refugio.

Aunque ambos partidos coinciden en que el sistema migratorio no funciona bien, no logran consenso sobre cómo arreglarlo y continúan en un punto muerto en las negociaciones.

Los republicanos apoyan un plan migratorio de Trump centrado en un muro fronterizo, “mano dura” contra los inmigrantes indocumentados, y reducción de la inmigración legal, pero sus medidas no obtienen suficientes votos en el Congreso.

Mientras, los demócratas se resisten a apoyar medidas que no incluyan un “Dream Act limpio”, sin condiciones y que legalice de forma permanente a los “Dreamers”.

Ninguna de las dos medidas republicanas sobre el tema contó con la participación demócrata. Una medida del legislador republicano, Bob Goodlatte, fracasó en una votación de 193-231, y el voto de otra del presidente de la Cámara Baja, Paul Ryan, quedó postergado hasta la próxima semana mientras los republicanos arañan más votos para su aprobación.