Ocultar una deportación en la solicitud de ciudadanía, te puede hacer perder la residencia

Al solicitar la naturalización, se tienen que ser completamente honesto sobre el pasado

La Administración Trump avanza en su plan de reducir la inmigración legal.
La Administración Trump avanza en su plan de reducir la inmigración legal.
Foto: John Moore/Getty Images

María López anda muy preocupada desde que la oficial que la entrevistó para la ciudadanía, descubrió que tenía una deportación previa que no reportó en su solicitud de naturalización.

“Me pidió regresar a la oficina. Me empezó a preguntar qué había hecho en enero de 2001. Yo le dije que nada en especial. ¡Hága memoria! me decía. Yo le repetía que no recordaba. Hasta que ella me dijo que yo tenía una deportación en la frontera que omití mencionar”, indica.

“Yo ya no me acordaba. Han pasado muchos años. Ahora tengo mucho miedo de que no solo no me aprueben la ciudadanía sino de que me quiten la residencia. Me preocupan mucho mis tres hijos. Ellos nacieron aquí en los Estados Unidos, y son menores de edad”, dice.

En junio, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) anunció la formación de un equipo de trabajo para investigar los casos de naturalización que podrían haber sido obtenidos fraudulentamente para desnaturalizarlos y deportarlos. Pero el abogado en migración Alex Gálvez dice que también todas las peticiones de ciudadanía están siendo sometidas a un riguroso escrutinio.

“Ahora nos enfrentamos a nuevos peligros. Los oficiales de ciudadanía están investigando todo desde el momento que un inmigrante entró al país”, dice.

A María López ya se le iba a vencer su tarjeta de residencia permanente cuando decidió en junio de 2017 que en lugar de pagar por la renovación, solicitaría su ciudadanía. Ya llevaba diez años como residente. En abril de este año, acudió a su entrevista de naturalización. “¡Felicidades, pasaste el examen!”, me dijo la oficial de migración, y me pidió esperar por correo, el citatorio para su ceremonia de juramentación como ciudadana de los Estados Unidos.

Pero grande fue su sorpresa que en lugar del citatorio, recibió una llamada telefónica de la misma oficial que la había entrevistado para la ciudadanía para ir de regreso a la oficinas de USCIS.

Si oculta información en su solicitud de ciudadanía, le puede hacer perder la residencia permanente.

El alto precio de no recordar

López cuenta que como han pasado 17 años, ya no recordaba que la habían deportado en enero de 2001.

“A mi me trataron de pasar por la frontera sur en Tijuana, oculta debajo del asiento de un carro. Me dieron una pastilla para los nervios para que me mantuviera calmada. Pero los perros de Migración me descubrieron. Un oficial me tomó las huellas. Me dijo, regrese a su país”, recuerda.

Así lo hizo pero a los dos días, reingresó a Estados Unidos por el desierto. Esta vez sí tuvo éxito.

María López, casada y madre de tres hijos menores, cuenta que ella vino por primera vez a vivir a Estados Unidos en 1997. Vivió en el centro del país y luego se mudó a Los Ángeles.

Hace diez años, su esposo quien también es residente permanente, solicitó su residencia. No tuvo que pedir un perdón por entrar sin papeles al país y le dieron la residencia.

Dice que cuando ella fue a tomarse las huellas para la ciudadanía, y no le dijeron nada. Pensó que todo estaba bien.

“Ahora la oficial de ciudadanía, me están pidiendo que le envíe más reportes policiacos”. López asegura que ella no tiene antecedentes penales. “Ni siquiera una multa de tráfico”, aclara.

La organización no lucrativa que le llenó los papeles para la ciudadanía, le recomendó acudir con un abogado de migración. Ellos dijeron que López nunca les dijo que tenía una deportación previa.

El abogado en migración Alex Gálvez  recomienda no mentir a la hora de solicitar la ciudadanía. (Foto cortesía de Alex Gálvez).

El abogado de migración, Alex Gálvez precisa que el gobierno federal ya tienen una oficina en Los Ángeles para desnaturalizar a quienes consideren que han cometido fraude para obtener la ciudadanía.

El director de USCIS, Francis Cissna, dijo a la Prensa Asociada en una entrevista reciente que podrían ser miles, el número de individuos que podrían desnaturalizar.

Desde la época de Obama, la oficina de Control de Migración y Aduanas (ICE) comenzó el proceso de digitalizar las huellas tomadas con tinta a los deportados para tenerlos disponibles en sus computadoras a la hora de una solicitud de ciudadanía.

Gálvez estima que María López pudo hacerse residente porque cuando solicitó la residencia, sus huellas tomadas con tinta que demostraban que tenía una deportación, no aparecían en el sistema de computadoras de Migración.

“La realidad es que sí está en riesgo de perder la residencia. Ella debió ver un abogado antes de solicitar la ciudadanía. Los abogados de migración, no nos contentamos solo con la revisión de los antecedentes del FBI  sino que hacemos tres rastreos de migración en la frontera”, indica.

Si ella hubiera dicho que tenía una deportación previa, y consultado a un abogado de migración que realmente investigara en los archivos de la frontera, no estaría en esta situación, considera.

La ciudadanía es un arma de doble filo. Ocultar que se tuvo una deportación, es un error básico que los oficiales de ciudadanía iban a descubrir tarde que temprano”, indica.

La propia María López recomienda a los inmigrantes que vayan a solicitar la ciudadanía, que revisen bien sus expedientes en migración antes de iniciar el trámite. “Yo pensé que no había nada, y que podía hacerme ciudadana”, expresa afligida.

Gálvez anota que a como están las cosas con la actual administración, hoy más que nunca los solicitantes de una residencia y la ciudadanía, tienen que ser honestos y no mentir. “Cuando vayan con un abogado de migración, tienen que confesarse y decirlo todo sin vergüenza alguna. No deben autodiagnosticarse. Dejen al abogado dar el diagnóstico”.

De acuerdo al abogado Alex Gálvez,  los casos en los que se puede perder

a residencia a la hora de pedir la ciudadanía son los relacionados con:

 

  • Cometer un crimen
  • Si obtuvo la residencia mediante un matrimonio falso o hizo fraude
  • Si no admite que tuvo deportaciones previas