Katy Perry siente misógino que la vean solo como la novia de Orlando Bloom

La cantante evita prodigarse con su pareja en público para que el mundo entero no acabe viéndola como 'la novia de...'
Katy Perry siente misógino que la vean solo como la novia de Orlando Bloom
Katy Perry.
Foto: Bang Showbiz

En vista de que Katy Perry es la persona con más seguidores en Twitter, una de las grandes estrellas del pop actual que ha actuado incluso en el prestigioso intermedio de la Super Bowl y una cantante que ha vendido más de 40 millones de discos, parece imposible imaginar que alguien, bien sea un novio o un marido, pudiera hacerle sombra; pero ella no opina lo mismo.

Desde que retomara su relación con el actor Orlando Bloom el año pasado, la cantante se ha esforzado más que nunca para evitar a los paparazzi y rara vez hace referencia a su chico en sus siempre activas redes sociales. Una de las pocas ocasiones en que la pareja se ha dejado ver junta fue el pasado abril, y solo porque ella había sido invitada a reunirse con el Papa Francisco para hablar de meditación y el protagonista de ‘Piratas del Caribe‘ no quería perderse la oportunidad de conocer al pontífice.

Al margen de esa pequeña excepción, Katy evita prodigarse con su pareja en público para que el mundo entero no acabe viéndola como ‘la novia de Orlando’ en vez de como la creadora de éxitos como ‘California Gurls’ o ‘I Kissed a Girl’.

No pasa nada porque le menciones, pero no quiero que se convierta en el titular de la historia“, advierte la intérprete en su nueva entrevista a la edición australiana de la revista Vogue. “Además, me resulta extremadamente misógino. Por supuesto, me encanta mi relación, pero es solo una parte de mí y no quiero que reste valor a ninguna de las otras cosas que hago”.

El recelo con el que intenta proteger su vida privada en la actualidad contrasta con la actitud bastante más relajada de la que hacía gala durante su matrimonio con Russell Brand, del que salió escaldada y con la lección bien aprendida: puede que sus romances siempre vayan a dar que hablar, pero desde luego ella no piensa contribuir a alimentar esa conversación. “Siempre habrá cierto revuelo“, reconoce con resignación antes de pasar a otro tema.