¿Cruz Azul vuelve a ilusionar en vano o ahora sí va la buena?

Los de Pedro Caixinha mostraron que tienen con qué volver por sus fueros en el fútbol mexicano

La Máquina Celeste del Cruz Azul inició el Apertura 2018 con triunfo sobre Puebla. (Foto: Imago7/Alejandra Suárez)
La Máquina Celeste del Cruz Azul inició el Apertura 2018 con triunfo sobre Puebla. (Foto: Imago7/Alejandra Suárez)
Foto: Alejandra Suárez / Imago7

Desde que Ricardo Peláez asumió el cargo de director deportivo de Cruz Azul, mucho se ha dicho sobre la refundación de un equipo que de nuevo ve la posibilidad de volver a celebrar no sólo un torneo de liga, sino una época ganadora y plena que reafirme su calidad de ‘grande’ del fútbol mexicano.

Las contrataciones para este Apertura 2018 son de inicio el argumento en el papel que puede hacer realidad el sueño que este sábado quedó plasmado con futbol en la cancha del estadio Azteca, frente a un Puebla que no propuso demasiado y que al final se vio afectado por un mal arbitraje, hay que decirlo.

Sin embargo es de resaltar que los de Pedro Caixinha están jugando no sólo bien, sino que el entendimiento es pleno y mostraron argumentos de sobra para derribar la barrera que le niega a la ‘Máquina’ celeste una liga desde 1997.

Los refuerzos realmente funcionaron y mostraron hambre de trascender. Vimos un buen partido de los argentinos Iván Marcone y Milton Caraglio, una tarde afortunada para el paraguayo Pablo Aguilar, el colombiano Andrés Rentería y los mexicanos Roberto Alvarado y Elías Hernández, y también sorprendió la calidad de nuevos talentos como el mexicano proveniente del Monterrey, Misael Domínguez que entró de cambio y demostró que puede ganarse la titularidad. Gente ‘de casa’ como el ‘Jerry’ Flores, el ‘Cata’ Domínguez, Rafa Baca, Edgar Méndez, Martín Cauteruccio y Adrián Aldrete no desmerecieron ante el empuje de los ‘recién llegados’.

El escenario está puesto, las condiciones también: ¿Será la ya clásica ‘ilusión‘ de principios de temporada; por fin veremos como protagonistas a los pundonorosos celestes o como los grandes campeones que la férrea esperanza de sus aficionados desea con vehemencia décadas atrás?