Niños y activistas denuncian en el Senado la “criminal” política de separar familias

La Administración nuevamente afronta acusaciones de que incumplirá el plazo de completar la reunificación de inmigrantes
Niños y activistas denuncian en el Senado la “criminal” política de separar familias
Decenas de niños y activistas pro-inmigrantes realizan protesta en el Senado para exigir pronta reunificación de todos los niños separados de sus padres en la frontera. Foto: María Peña/Impremedia

WASHINGTON — Formando un amplio círculo y entonando canciones infantiles, decenas de niños, familias y activistas pro-inmigrantes denunciaron este jueves la “criminal” política de separar a familias, y exigieron que la Administración Trump entregue de inmediato a sus padres al resto de los más de 2,500 niños que separó en la frontera.

Los niños y activistas se dispersaron luego de que la policía del Capitolio, siguiendo sus protocolos, empezó a lanzar advertencias de que desalojaran el vestíbulo del edificio para evitar arrestos.

Luz Graham Urquilla, de apenas 10 años de edad, calificó de “ridículo” culpar a los niños por escapar de situaciones de violaciones y buscar refugio en EEUU.

“Vengo a apoyar a todos los niños que están sin sus familias, solo vinieron a buscar protección. Todas estas personas (políticos) dicen que están violando la ley, lo cual yo creo es ridículo porque solo huyeron de donde vivían para buscar auxilio y protección”, dijo Graham Urquilla, acompañada de su padre, Jomo.

“Me asusta que todo esto está pasando porque como niña nunca pensé que algo como esto podía pasar. Nunca pensé que personas serían tan crueles con niños como yo”, subrayó.

Mientras, Luna Baez, de 14 años, dijo que participó en la protesta precisamente por el mensaje que envía al Congreso: “somos niños, y las familias pertenecen juntas”.

“A los senadores les doy el mensaje de que tienen que exigir la reunificación de estas familias, porque no es justo el sufrimiento que le están causando a estos niños”, dijo Baez, nacida en Denver (Colorado) de padres inmigrantes mexicanos.

Luna Baez (izquierda), de 14 años, viajó con su familia a la protesta contra la separación de familias. Foto: María Peña/Impremedia

Paola Mendoza, activista de la campaña “Families Belong Together”, que organizó la  protesta, dejó en claro que los votantes vigilarán de cerca las acciones de la Administración y lo tomarán en cuenta en los comicios del próximo 6 de noviembre.

“No estamos saliendo a las calles solo por salir; también vamos a votar y le vamos a decir a los políticos, si ustedes no están con nosotros, al lado de las familias, al de los inmigrantes, entonces vamos a sacarlos de sus puestos en noviembre”, dijo Mendoza.

Plazos incumplidos

La protesta en el edificio Hart del Senado coincidió con el plazo que dio a la Administración Trump el juez federal en San Diego (California), Dana Sabraw, para que reunificase a los niños y jóvenes que aún tiene bajo custodia federal.

El lunes pasado, la Administración ya había adelantado que cumpliría en buena parte con el plazo de hoy, salvo que ya deportó a unos 463 padres indocumentados. Además,  alrededor de 917 no cumplen con los requisitos para ser reunificados, ya sea porque tienen expedientes criminales, enfermedades bajo tratamiento, o falta de verificación de parentesco.

Según los datos más actualizados del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), para el martes pasado, las autoridades ya habían reunificado a 1,012 familias, y otras 600 estaban a punto de su reencuentro. La agencia debe entregar hoy mismo a Sabraw otro informe sobre el avance en el proceso de reunificación familiar. 

La Administración Trump tampoco cumplió con el primer plazo del pasado 10 de julio que fijó Sabraw para la entrega de 103 niños menores de 5 años de edad, porque lo hizo dos días después.

Los plazos fijados por Sabraw responden a una demanda entablada por la Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU) contra la separación de familias.

Se desconoce si Sabraw impondrá medidas disciplinarias u otras consecuencias por el incumplimiento del plazo, que vence hoy a las seis de la tarde hora de Washington.

Un acto “criminal”

La senadora demócrata por California, Kamala Harris, recibió cartas y dibujos hechos a mano por los niños, y calificó de “inhumana” y “criminal” la política de separar a los niños de sus padres.

“Esto es inhumano, es criminal… seamos claros con algo: este es un problema que creó esta Administración, crearon este problema y se atreven a llamar a estas familias como criminales, como animales; debemos vernos al espejo cuando hacen esas acusaciones.“, dijo Harris, quien se baraja como posible precandidata presidencial demócrata para las elecciones de 2020.

Harris patrocina un proyecto de ley para la pronta reunificación de familias y figura entre los líderes demócratas que exigen un plan que incluya a los 463 padres que ya han sido deportados.

Por su parte, el presidente del Comité Nacional Demócrata, Tom Pérez,  destacó que la Administración Trump nuevamente incumplirá el plazo de reunificación familiar, continuando “una desmesurada crueldad”.

“Una vez más, la Administración Trump ha desafiado una orden judicial y no logró reunificar a los niños con sus padres, después de separarlos despiadadamente. Cuando se escriba la Historia, el tratamiento de las familias inmigrantes por parte de Donald Trump se recordará como una de las horas más oscuras de nuestra nación”, dijo Pérez.

Grupos pro-inmigrantes se hicieron eco de la denuncia de ACLU de que DHS probablemente no dio opciones a la mayoría de los 463 padres ya deportados, que dejaron a sus hijos bajo custodia federal y tampoco tuvieron derecho a defender sus casos de asilo ante un tribunal de Inmigración.

Efrén Olivares, un director del Proyecto de Derechos Civiles de Texas (TCRP), destacó que la política de “tolerancia cero” en la frontera sur ha permitido que “el caos y la crueldad rijan el trato de las familias en la frontera por parte del gobierno de EEUU”.  El grupo trata de ayudar a padres que llevan meses sin ver a sus hijos.

Como ejemplo, citó que en el sur de Texas, “epicentro” de la crisis humanitaria en la frontera, los activistas han sido testigos de la “desordenada reunificación” de familias en los estacionamientos de centros de detención a cualquier hora del día o  la noche,  obligando a grupos cívicos a activar planes de emergencia para ayudarlas.

“La política de tolerancia cero de la Administración Trump está en el núcleo de esta crisis fabricada. Mientras siga en pie, la salud y el bienestar de los niños seguirán en riesgo, y los solicitantes de asilo seguirán siendo  traumados para ahuyentar a otros que tienen el derecho legal a buscar su seguridad”, advirtió Olivares.

Por su parte, Frank Sharry, director ejecutivo de “America’s Voice”, precisó: ” los hechos son claros: Trump y su equipo apartó a miles de niños de sus padres; los separó sin ningún plan o sistema para reunificarlos… todas las famillas deben ser reunificadas“.

“No se debe permitir que la Administración Trump determine los mejores intereses de niños que ya victimizó. Y los padres deportados deben ser regresados a EEUU para ser reunificados con sus hijos y tener la oportunidad de reivindicar su derecho a solicitar asilo”, agregó.

Con ese fin, su grupo planteó tres exigencias a la Administración: el regreso de los 463 padres deportados; la reunificación de todas las familias separadas, no solo las que la Administración califique como “elegibles”,  y el establecimiento de una entidad independiente que determine qué familias no podrán ser reunificadas por el momento.