Con maquillaje y peinados levantan el autoestima de exdrogadistas e indigentes

Midnight Mission ofrece "makeovers" a 11 mujeres que son parte de sus programas

Elsa Rodríguez se relaja mientras un artista de maquilaje la apapacha. (Aurelia Ventura/La Opinion)
Elsa Rodríguez se relaja mientras un artista de maquilaje la apapacha. (Aurelia Ventura/La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

Por cuatro años, sumida en las garras de las drogas, su apariencia era lo último que le importaba a Priscilla Velásquez.

La mujer de 28 años deambulaba por las calles del condado de Riverside con una sola intención, su próxima dosis.

Hoy tiene un mes “limpia” y poco a poco trata de recuperarse.

Parte de sobrellevar esa vida es la autoestima, y para una mujer no hay mejor forma de levantarla que viéndose bella y radiante.

Es por eso que la organización de ayuda a indigentes Midnight Mission de Skid Row, en el centro de Los Ángeles, se convirtió este lunes en un estudio de maquillaje, peinado y embellecimiento.

 

Priscilla Velásquez, quien por cuatro años fue drogadicta y desamparada, recibe maquillaje en el evento. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Artistas de los cosméticos MAC donaron su tiempo para darle a Velásquez y 11 mujeres más que son parte de los programas de Midnight Mission una “manita de gato”. Las “modelos” también comieron panecitos y recibieron regalos de maquillaje.

“Me hizo sentir iluminada”, dijo Velásquez luego de la sesión de belleza. “Me hizo sentir mejor sobre mí misma, bella adentro y afuera”.

“Aprecio la generosidad (de estas personas)”, agregó entre lágrimas la madre de cuatro hijos de entre 8 meses y 9 años que lucha por rehacer su vida.

Es lo que también trata de hacer Jessica Torres, luego de que las calles y las drogas fueron su refugio desde los 16 años.

 

Jessica Torres recibe una manicura en el evento. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Ahora esta madre de un niño de ocho meses está a punto de graduarse de un programa de rehabilitación tras cuatro meses internada

“Mi meta final es terminar con todo eso (las drogas) y enfocarme en mi hijo y yo, y poder darle una vida buena”, dijo la joven de 23 años.

“Esto me hace sentir bien adentro. Me hace sentir mejor acerca de mí, me levanta la confianza”, expresó.

Esa es precisamente la idea, acotó Andrés Linares, coordinador de eventos comunitarios de Midnight Mission.

“Es para que se sientan más bonitas”, explicó.

Este es la segundo año que realizan el evento.