Dos latinas figuran entre los premiados como “genios” por la Fundación MacArthur

Los premios "genio" de la Fundación MacArthur están dotados de $625,000 dólares, sin ataduras y desembolsados en un plazo de cinco años
Dos latinas figuran entre los premiados como “genios” por la Fundación MacArthur
Natalie Diaz (i) y Livia Eberlin.
Foto: Cortesía

WASHINGTON— Dos latinas, una poeta y una analista química, figuran entre los 25 premiados como “genios” por la Fundación MacArthur este año, en reconocimiento a su “extraordinaria originalidad y dedicación”, según la lista que difundió este jueves la organización.

Natalie Díaz, una poeta y lingüista de ascendencia latina y Mojave, imparte cátedra en la Facultad de Inglés de la Universidad estatal de Arizona, y se ha destacado por poemas en los que entreteje hábilmente lo personal con lo político y cultural, a la vez que cuestionan el sistema de valores de la cultura estadounidense contemporánea.

En declaraciones hoy a este diario, Díaz, de 40 años, explicó que la poesía permite a una persona expresarse en múltiples formas, asumiendo todas sus historias y traumas,  echando mano de un léxico que se ha construido sobre los léxicos de Norte y Sudamérica.

“Algo que busco plasmar sobre una página, y que espero ofrecer a los lectores en alguna forma, es el amor… sobre las páginas he aprendido a amar y a sostener a un hermano arruinado por las drogas, en una forma que no he podido hacer en nuestras vidas reales”, explicó Díaz, en referencia a un hermano suyo al que dedicó uno de sus poemas.

“Espero que mi obra pueda reconocer que en la siempre presente violencia y trauma innatas de EEUU y el ´americanismo´… se revele que también hay regocijos, grandes y pequeños, y momentos de ternura y hasta placer”, añadió.

Natalie Diaz en su estudio en Phoenix. Cortesía John D. and Catherine T. MacArthur Foundation

Díaz, una voraz lectora, dijo que estaba leyendo “The Trial”, de Kafka, cuando recibió una llamada matutina y la contestó sin quererlo, pensando que era algún inoportuno vendedor: le informaban del premio MacArthur, lo que la dejó casi suspendida en el tiempo, desorientada.

“Todavía mi cuerpo no lo asimila. Hoy, cuando volví a pensar en esto, me dieron ganas de llorar, y creo que eso significa que se está cimentando en mí; he tenido mucha suerte”, enfatizó.

Procedente de una familia numerosa, Díaz afirmó que el premio le ayudará a “continuar construyendo espacios de conversación que creo que son necesarios en EEUU, si es que queremos aprender a amarnos y cuidarnos mejor, y si vamos a aprender a hacernos daño los unos a otros, o a nuestra tierra y agua”.

Apasionada del lenguaje y de su impacto y poder de conexión entre los seres humanos y la naturaleza, Díaz aconsejó a estudiantes que aspiran a ser poetas a que no abandonen su amor a ese arte, “porque quién sabe qué pueden hacer distinto a lo que ya se ha hecho”.

Entre las obras más destacadas de Díaz figura el poema “American Arithmetic”, sobre la violencia policial contra nativos americanos, y “The First Water Is the Body”, escrito como un tributo a la tribu de los Mojave y a los activistas de “Standing Rock”, que en 2016 intentaron bloquear la construcción de un oleoducto en las Dakotas de Norte y Sur, en el norte de EEUU.

Por su parte, Livia Eberlin, una analista química de la Universidad de Texas en Austin, lideró un equipo que desarrolló la llamada “pluma del cáncer”, una prometedora herramienta que, en cuestión de diez segundos y en tiempo real, puede distinguir entre tumores malignos y tejido saludable en el cuerpo humano durante una cirugía.

Livia Eberlin en su laboratorio en la Universidad de Texas en Austin. Cortesía John D. and Catherine T. MacArthur Foundation

La herramienta tecnológica aún no ha sido aprobada por la Administración federal de Fármacos y Alimentos (FDA, en inglés) pero el artefacto, del tamaño de una pluma o bolígrafo, utiliza pequeñas gotas de agua para detectar la presencia de cáncer en el tejido humano con una precisión de 96%, sin tener que cortarlo como sucede con biopsias.

El “MasSpec Pen” ha obtenido buenos resultados y podría ser utilizado para pruebas clínicas o cirugías para diagnosticar el cáncer, según los investigadores.

Eberlin, de origen brasileño, no estuvo disponible para una entrevista, pero la investigadora de 32 años ha dicho a la prensa que el aparato es altamente sensible y preciso, y el hecho de que no destruye tejido humano aporta una nueva perspectiva al diagnóstico del cáncer.

La lista de 25 “genios” también incluye a un pastor, varios artistas, una abogada, un compositor, un matemático, una psicóloga, un organizador comunitario y un especialista en computación:

Cortesía John D. and Catherine T. MacArthur Foundation

Cecilia Conrad, directora gerente a cargo del programa de becarios de la Fundación, dijo que los 25 galardonados provienen de diversos campos, desde las artes y las ciencias hasta la salud pública y libertades civiles.

Son talentos que están “resolviendo problemas científicos y matemáticos de larga data, impulsando expresiones artísticas hacia nuevos y emergentes territorios, y respondiendo a las urgentes necesidades de comunidades con bajos recursos. Su creatividad excepcional inspira esperanza en todos nosotros”, enfatizó Conrad.

La Fundación, con sede en Chicago (Illinois), explica en su página web que al evaluar a los candidatos toma en cuenta su “creatividad excepcional”, el potencial futuro de “logros significativos”, y el potencial de facilitar más obras “creativas”.

Los premios anuales están dotados de un “estipendio” de $625,000, sin ataduras y desembolsados en pagos iguales a lo largo de cinco años.