Muere un adolescente por comerse una babosa en una apuesta

Una apuesta o un acto producto de un impulso causó la muerte del joven australiano
Muere un adolescente por comerse una babosa en una apuesta
La babosa estaba infectada, lo que le provocó una grave enfermedad.
Foto: Pexels

Un hombre australiano, cuya vida quedó arruinada después de atreverse a comer una babosa, murió luego de quedar paralizado y con daño cerebral.

Tras la larga batalla por recuperar su salud, nada se pudo hacer.

Según los informes locales, Sam Ballard, quien tenía 19 años cuando en 2010 se comió sin saberlo una babosa enferma, falleció la semana pasada.

Ballard había sido un talentoso jugador de rugby. Pasando el rato con amigos una noche y bebiendo vino tinto, Ballard se atrevió a comer una babosa que había en el patio.

Tras ingerir el molusco no sintió nada ni hubo problemas inmediatos. Pero en los días posteriores, Ballard comenzó a experimentar un fuerte dolor en sus piernas y pensó que podría tener esclerosis múltiple, ya que su padre padecía la enfermedad.

Las pruebas médicas descartaron esa posibilidad y Ballard le preguntó a su madre si tal vez su dolor estaba relacionado con haberse comedido la babosa. Ella le dijo que no se preocupara.

Más tarde, los médicos le diagnosticaron un gusano pulmonar, que generalmente afecta solo a los roedores. Pero las babosas pueden infectarse si comen excrementos de ratas, informaron los expertos de salud a la familia.

La mayoría de las personas se recuperan de la aflicción, pero Ballard no lo hizo. Todo lo contrario, empeoró, cayó en coma durante 420 días y desarrolló daños cerebrales que le llevaron, finalmente, a padecer parálisis.

No podía alimentarse y necesitaba ayuda para ir al baño. Sí era consciente de lo que sucedía a su alrededor, según informaba su madre. Sus amigos le visitaban con regularidad.

Sam murió el viernes, rodeado de su familia y amigos, informó la periodista australiana Lisa Wilkinson.

“Sus últimas palabras a su madre fueron: ‘Te amo'”, publicó ella en línea.