Mujeres, latinos y afroamericanos ayudarán a cambiar el rostro y el tono del Congreso

El 2018 se perfila como uno histórico para las mujeres y para candidatos de las minorías en todo el país
Mujeres, latinos y afroamericanos ayudarán a cambiar el rostro y el tono del Congreso
Las elecciones del 6 de noviembre son decisivas.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

WASHINGTON— Si las proyecciones se mantienen y los demócratas recuperan este martes el control de al menos la Cámara de Representantes, las mujeres, los afroamericanos y los latinos también aumentarán su cuota de poder en el Congreso y en escaños locales y estatales, en medio de una creciente polarización del país.

Los comicios de mitad de término de este año son históricos no sólo por el aumento en el número de votantes respecto a los de 2014, sino también porque hay más mujeres, más minorías y más miembros de la comunidad gay postulándose a cargos locales, estatales y federales.

El número de mujeres en contiendas al Congreso ha aumentado en un 44% respecto a 2012, mientras que el número de candidatas de minorías étnicas creció en un 75% en ese mismo período, según el Centro para Mujeres en la Política, de la Universidad de Rutgers.

Asimismo, la comunidad afroamericana es pieza clave del ajedrez político del Partido Demócrata y, entre las decenas de contiendas más reñidas, figura la del demócrata Andrew Gillium,  que quiere ser el primer gobernador negro en la historia de Florida, si vence al republicano Ron DeSantis.

También hay poco más de 1,500 antiguos y actuales maestros que se han postulado para cargos estatales y federales, según la Asociación Nacional de Educación, uno de los principales gremios del personal docente en el país.

El dato refleja la relevancia del tema de educación en estos comicios, especialmente en un año que vio numerosas huelgas de maestros para exigir mejoras salariales y más fondos para las escuelas. Dos terceras partes de los candidatos son demócratas, y el resto son republicanos.

Diversidad entre candidatos

Los candidatos del bando demócrata representan precisamente el tipo de votantes que persigue el partido: mujeres, jóvenes, y de las minorías afroamericana y latina.  En cambio, entre el partido gobernante, las proyecciones indican que éste seguirá compuesto principalmente de hombres blancos mayores, y de tendencia ultraconservadora.

Hay candidatos latinos de ambos partidos para puestos estatales y federales en 36 estados y, si se mantienen las proyecciones de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos (NALEO), los hispanos aumentarían su representación en la Cámara Baja de 34 a 41.

En el Senado, está previsto que gane la reelección el demócrata Bob Menéndez en Nueva Jersey, aunque en Texas, el republicano Ted Cruz se encuentra en la cuerda floja frente a su rival demócrata, Beto O´Rourke.

Para Arturo Vargas, principal ejecutivo de NALEO, no cabe duda de que los latinos “son el futuro político de la nación”.

¿El año de las mujeres?

También ha sido año decisivo para las mujeres, que han tomado las calles para denunciar el acoso sexual en los puestos de empleo a través del movimiento “#Metoo”, o para exigir mejores oportunidades económicas.

Un total de 260 mujeres aparecen en papeletas de votación para escaños en ambas cámaras del Congreso, la mayoría demócratas, sin contar las miles que se han postulado para puestos locales y estatales.

En Georgia, por ejemplo, Stacey Abrams podría hacer historia como la primera gobernadora afroamericana en la historia del sureño estado, si supera al secretario de Estado estatal, Brian Kemp, uno de decenas de candidatos conservadores favorecidos por el presidente Donald Trump.

En Michigan y en Minnesota, las demócratas Rashia Tlaib e Ilhan Omar, podrían convertirse en las primeras musulmanas en ganar escaños en la Cámara Baja.

Estado como Massachusetts, Kansas, Connecticut y Texas, también podrían enviar a mujeres de minorías al Congreso, según observadores.

En Texas, las demócratas Verónica Escobar y Sylvia García, de los distritos 16 y 29, respectivamente, podrían convertirse en las primeras latinas en representar a su estado en la Cámara Baja. Gina Ortiz Jones, del distrito 23, podría sumarse a esa dupla como la primera filipina por Texas en ese órgano legislativo.

Otras candidatas latinas para la Cámara Baja, apoyadas por grupos progresistas como “Latino Victory Fund” y “Emily´s List” incluyen a Debbie Mucarsel-Powell en Florida y Alexandria Ocasio-Cortez, en Nueva York.  En la actualidad, solo 10 latinas están en la Cámara Baja, y cero en el Senado.

Según Vanessa Cárdenas, activista de “Emily´s List”, en los últimos dos años Trump ha atacado los valores de los estadounidenses “y las mujeres en particular hemos dicho basta”.

“Valoramos a tantas mujeres que han respondido al llamado para prestar servicio público y, si las proyecciones se mantienen esta noche, ellas romperán muchas barreras como candidatas y votantes”, dijo Cárdenas, quien destacó las posibles victorias de la legisladora demócrata Michelle Luján Grisham, como primera gobernadora latina en Nuevo México, y de Escobar y García en Texas.

“Ellas y otras mujeres de minorías liderarán el camino para restablecer el equilibrio en el Congreso y para ayudar a la sanación de nuestro país”, enfatizó.

En Arizona, las legisladoras republicana, Martha McSally, y demócrata, Krysten Sinema, se disputan un lugar en la historia como las primeras mujeres en representar al estado en el Senado. Sinema aumentaría la representación de la comunidad LGBT en la Cámara Alta.

Voto latino es clave

Para lograr su ansiada “ola azul”, los demócratas necesitan una ganancia neta de 23 escaños en la Cámara de Representantes, y la mayoría de las encuestas predicen su victoria.

También es muy probable que los republicanos mantengan su estrecha mayoría en el Senado, 51-49.  Esto se debe a que, para conquistar la Cámara Alta, los demócratas necesitan una ganancia neta de 2 escaños, pero tienen la ingente tarea de defender escaños en estados que Trump ganó en 2016.

En todo caso, los latinos serán un voto decisivo para las ambiciones demócratas. Al menos 15 de las contiendas más reñidas se encuentran en distritos donde los hispanos son entre el 5% y el 40% del electorado, señaló el líder conservador, Alfonso Aguilar.

Aguilar se refería al hecho de que Trump, quien lanzó su candidatura presidencial en 2015 con insultos contra los inmigrantes mexicanos, culminó ayer su movilización a favor de candidatos republicanos con advertencias sobre una supuesta “invasión” de migrantes centroamericanos. Tanta es la supuesta amenaza, que ha apoyado el eventual despliegue de hasta 15,000 soldados en activo del Ejército en la frontera sur.

Matt Bennett, co-fundador y vicepresidente para asuntos públicos del grupo “Third Way”,  un centro de estudios políticos, considera que el marcado entusiasmo en este ciclo electoral se debe en parte a un voto de “castigo” contra Trump y los republicanos.

Para el estratega Daniel Herrera, del “Raben Group”, los comicios “sin duda son un referendo” sobre el presidente Donald Trump y sus aliados republicanos que ofrecen a los votantes “una dieta fija de miedo y odio hacia los latinos e inmigrantes, en vez de postularse por sus pésimos logros”.

“Los demócratas, en cambio, están listos para que el gobierno haga rendición de cuentas y tienen la muestra más diversa de candidatos latinos, mujeres y minorías en la historia. Nos entusiasma ver el tipo de liderazgo que estos rostros nuevos aportarán al Congreso”, puntualizó Herrera.