Gerardo Bazúa revela por qué terminó con Paulina Rubio

"El amor es como una plantita, todos los días tienes que echarle agua"
Gerardo Bazúa revela por qué terminó con Paulina Rubio
Paulina Rubio y Gerardo Bazúa cuando eran pareja.

Por el momento Paulina Rubio sigue decidida a no hacer ninguna declaración acerca de la ruptura de su última relación sentimental o de las tensiones que existirían entre su ex Gerardo Bazúa y ella debido a los términos de la custodia de su único retoño en común. En consecuencia, los únicos detalles que se conocen hasta ahora al respecto han sido por boca del cantante, que ahora se ha pronunciado por primera vez acerca de los motivos que pudieron precipitar el final de su historia de amor de casi cinco años dando a entender que él podría haber sido quien decidió que había llegado el momento de seguir caminos separados.

“A veces las cosas no pasan como uno quiere y también es de sabios saber decir: ‘Tengo que parar’. Es algo normal y de falta de comunicación Yo creo que la comunicación es lo más importante en un pareja: si pierdes la comunicación, ya lo perdiste todo. Podrás estar muy enamorado, pero la comunicación y el amor es como una plantita, todos los días tienes que echarle agua”, ha asegurado el intérprete en una nueva entrevista al programa ‘Un nuevo día’ de la cadena Telemundo.

Salta a la vista que el intérprete no tiene reparo alguno en responder a las preguntas acerca de su expareja, al contrario que la chica dorada, que ha encontrado refugiado lejos de la polémica en España, donde participa en el concurso ‘La Voz’. Gerardo, por su parte, sigue sosteniendo que la única razón por la que se pronunció en público -concretamente en Instagram- acerca de los impedimentos que le estaba poniendo Paulina para ver a su hijo Eros era porque había agotado cualquier otra vía de comunicación.

“Lo hice nada más por alzar la voz. Igual sí funcionó”, ha insistido una vez más, apuntando además que con su exesposa -madre de sus dos hijos mayores- nunca ha tenido ningún problema para organizar su régimen de visitas a pesar de que su propia relación no terminara en los mejores términos posibles.