NASA hace un descubrimiento asombroso en el asteroide Bennu

Bennu tuvo agua atrapada en su interior
NASA hace un descubrimiento asombroso en el asteroide Bennu
En esta imagen art'istica OSIRIS-REx toma una muestra de Bennu.
Foto: NASA's Goddard Space Flight Center

Los datos analizados recientemente de la misión Orígenes, Interpretación espectral, Identificación de recursos, Explorador de seguridad y control (OSIRIS-REx) de NASA han revelado agua encerrada dentro de las arcillas que conforman su objetivo científico, el asteroide Bennu.

Los datos analizados recientemente por la sonda identificaron el agua encerrada dentro de la arcilla del asteroide, anunció la agencia espacial. Los dos espectrómetros de la nave espacial revelaron la presencia de “hidroxilos”, que son moléculas que contienen átomos de oxígeno e hidrógeno unidos entre sí.

“Si bien Bennu en sí es demasiado pequeño como para haber alojado agua líquida, el hallazgo indica que el agua líquida estuvo presente en algún momento en el cuerpo padre de Bennu, un asteroide mucho más grande”, dijo la NASA en un comunicado.

El asteroide puede proporcionar respuestas al origen de nuestro Sistema Solar, según la agencia espacial.

“La presencia de minerales hidratados en el asteroide confirma que Bennu, un remanente de la formación temprana del sistema solar, es un espécimen excelente para la misión OSIRIS-REx de estudiar la composición de compuestos volátiles y orgánicos primitivos”, dijo Amy Simon. En el comunicado, el científico adjunto de instrumentos del espectrómetro infrarrojo y visible OSIRIS-REx (OVIRS) en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. “Cuando la misión a la Tierra devuelva muestras de este material en 2023, los científicos recibirán un tesoro de nueva información sobre la historia y la evolución de nuestro sistema solar”.

OSIRIS-REx alcanzó su órbita en el asteroide Bennu la semana pasada después de viajar más de mil millones de millas a través del espacio. Se lanzó en septiembre de 2016 desde la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral.

La nave pasará casi un año estudiando la roca espacial desde la órbita. La sonda está programada para tocar brevemente el asteroide con un brazo robótico en julio de 2020 y recuperar una muestra que se devolverá a la Tierra en septiembre de 2023.