La capa de nieve de la Sierra Nevada podría reducirse en un 79%

Según un esudio del Lawrence Berkeley National Laboratory el declive se podría presentar en los en los próximos 80 años
La capa de nieve de la Sierra Nevada podría reducirse en un 79%
La capa de nieve de Sierra Nevada proporciona aproximadamente un tercio del suministro de agua de California.
Foto: Archivo / La Opinión

La región de la Sierra Nevada de California es una de las zonas naturales más importantes del estado no solo por su belleza natural que atrae miles de turistas cada año, sino también por la importancia hídrica que esta zona representa. Durante el invierno la concentración de nieve en sus montañas, que normalmente comienza a derretirse a inicios de abril cada año, es una fuente de agua fresca para los ríos de la región.

Según un estudio del Lawrence Berkeley National Laboratory (Berkeley Lab) que analizó los nacimientos de las diez más grandes reservas de agua de California, en promedio las capas de nieve presentes en la Sierra Nevada podrían presentar un declive de volumen de un 79% en los próximos 80 años.

El estudio se realizó analizando simulaciones de clima basados en cinco modelos de clima regional. Éste buscaba responder a cuáles serán los cambios del comportamiento de la masa de nieve de su estado sólido a líquido, incluyendo variaciones por región y altitud.

Los resultados evidenciaron que el período de disolución de la nieve se podría anticipar por cuatro semanas. Esto significa que la nieve se derritiría aproximadamente a inicios de marzo creando un período más largo entre el tiempo en el cual habría agua disponible y el tiempo en el cual se presentaría la mayor demanda de agua.

La capa de nieve de las montañas de California es una fuente crítica de agua. “Básicamente obtenemos el 50 por ciento de nuestra precipitación anual en un rango de cinco a 15 días, o de una a dos semanas”, explicó Alan Rhoades, autor principal del estudio, “nuestra demanda de agua es mayor durante los meses de verano cuando no tenemos mucha precipitación, por lo que realmente dependemos de la nieve de la montaña como un recurso para nuestro suministro de agua”.

Según Rhoades es necesario una reestructuración en el modo como se administra el agua en el estado. De igual manera se hace pertinente una reevaluación sobre cómo prevenir y contrarrestar los efectos del calentamiento global para preservar las capas de nieve y asegurar fuentes de agua producidas por las capas de nieve naturales de las montañas.