Nueva ley autoriza a bomberos y otras autoridades romper el vidrio de un auto para salvar a una mascota

Romper los vidrios de un auto para salvar a una mascota no es permitido en varios estado de EEUU
Nueva ley autoriza a bomberos y otras autoridades romper el vidrio de un auto para salvar a una mascota
En un corto tiempo, el canino con el cuerpo sobrecalentado puede sufrir daños críticos en el cerebro, corazón, hígado, riñones y sistema nervioso
Foto: Shutterstock

Por muchos años se ha debatido acerca de cómo se debe manejar las situaciones que involucran a mascotas atrapadas en un vehículo con las ventanas cerradas (o con poco acceso al oxígeno) y bajo temperaturas que ponen en riesgo la vida de los animales (ya sea durante frio o calor).

Muchas personas reaccionan rápidamente a estas situaciones y se atreven a romper las ventanas de un vehículo para “salvar” a los animales, sin embargo, con estas acciones vienen muchas repercusiones, pues los dueños de vehículos pueden demandar a una persona por haber dañado a su auto.

Afortunadamente, el estado de Pensilvania ha pasado una ley (Act 104 of 2018), que entró en vigor el pasado 24 de diciembre, permitiendo a policías o bomberos poder romper las ventanas de un auto para salvar a una mascota sin tener que pagar por los daños causados a este vehículo. 

Según informa CBS, los motivos de las autoridades para romper un vidrio y rescatar a una persona deben tener “buena fe, creencia razonable de que el perro o el gato está en peligro inminente de sufrir daño si no se lo saca inmediatamente del vehículo motorizado”.

Romper los vidrios de un auto para salvar a una mascota no es un acto permitido en varios estados de Estados Unidos, es por esa razón que organizaciones internacionales que defienden los derechos de animales como PETA realizan campañas para fomentar las buenas prácticas de cuidado anima, como la campaña que realizó la organización junto a la cantante mexicana Paulina Rubio para crear conciencia acerca de los peligros de dejar a una mascota enserada en un auto.

“Los autos estacionados pueden ser trampas mortales para los perros: en un día de 78 grados, la temperatura dentro de un auto puede dispararse a 100 y 120 grados en apenas minutos, y en un día de 90 grados, la temperatura interior puede llegar hasta los 160 grados en menos de 10 minutos”, explica PETA Latino en un artículo.

La organización explica que los animales pueden sufrir daños cerebrales o incluso morir por un golpe de calor en apenas 15 minutos. Combatir el calor es extremadamente difícil para los perros porque sólo pueden enfriarse jadeando y transpirando a través de las almohadillas de sus patas.