Editorial: Más regulaciones a las armas de fuego

El año 2018 marcó un giro respecto al control de armas
Editorial: Más regulaciones a las armas de fuego
La venta de armas sigue creciendo en EEUU.
Foto: Ethan Miller/Getty Images

En 2018, la cantidad de tiroteos escolares fue una de las más altas en décadas. La magnitud de esta tragedia llevó a que se emprendiera seriamente una mayor regulación de las armas de fuego.

Esta es una noticia que consuela en medio de la tristeza. Hubo acción en vez de solo lamentos y oraciones. La responsabilidad del cambio inicial se debe agradecer a la movilización de los estudiantes de la secundaria Marjory Stoneman Douglas, de Parkland, Florida, después de que en febrero pasado un asesino mató a 17 alumnos.

Esta matanza fue solo uno de los 23 casos contabilizados por Education Week. En cifras conservadoras, en 2018 113 personas murieron o fueron heridas en escuelas. Si se tiene en cuenta que en muchas partes del país el ciclo escolar es de 180 días, se puede decir que hubo en promedio un tiroteo cada ocho días de clases.

Las cifras federales que identifican de otra manera los incidentes de armas en las escuelas señalan que fueron 94. La precisión de las cifras puede estar en discusión. De lo que no cabe duda es que este horror es demasiado frecuente.

Millones de alumnos en todo el país hacen traumatizantes ensayos de emergencia en sus escuelas, temiendo que la ficción se convierta en terrible realidad. Esto no debería suceder. No debe ser parte de la experiencia escolar esconderse bajo los escritorios o dentro de los armarios porque hay un pistolero que está matando gente.

Pero el drama en las escuelas es solo un reflejo de lo que ocurre fuera de ellas. Vivimos en una sociedad armada hasta los dientes donde el derecho del individuo a portar armas de fuego está por sobre la seguridad pública. Y en repetidos casos los incidentes se debieron a una bala perdida o al descuido de un padre armado.

El citado consuelo consiste en que en 2018 se aprobaron 67 leyes nuevas que controlan las armas de fuego en 26 estados y el distrito de Columbia (Washington D.C). Es más del triple que en 2017.

Entre estas leyes, se elevó la edad mínima para comprar armas; se restringió su uso para individuos con historia de abuso doméstico; iniciaron programas nuevos para la reducción de la violencia en los centros urbanos y se habilitaron otros, para quitar las armas a personas identificadas como de riesgo.

Al mismo tiempo, cayó la popularidad y la influencia de la Asociación Nacional del Rifle. Incluso este año varios candidatos republicanos ganaron a pesar de las críticas del NRA por estar a favor de regular las armas.

Hace 20 años la matanza de la secundaria Columbine estremeció al país con este tipo de violencia. Tiempo después la masacre en la escuela primaria Sandy Hook condujo insólitamente a leyes más laxas para portar armas de fuego.

El 2018 marcó un giro hacia el sentido común. Esperamos que en 2019 se mantenga este rumbo.