De Los Campos de Fresno al Capitolio de Sacramento

María Elena Durazo
María Elena Durazo
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Pocas personas han dedicado su vida a luchar por los derechos de los trabajadores tanto como  nuestra hermana, María Elena Durazo, que ahora sirve como Senadora Estatal. Como hija de trabajadores agrícolas inmigrantes, estuvo expuesta desde muy temprana edad a las dificultades que enfrentan los trabajadores de este país.

Nuestros padres emigraron a los Estados Unidos desde Sonora Mexico. Se mudaron a Fresno donde criaron a sus once hijos. Siempre nos movíamos, cosechando melones, uvas y naranjas. Hubo momentos en que vivíamos fuera de la camioneta de mi padre, durmiendo en el suelo, bañándonos y lavando nuestra ropa en el río cercano. Las dificultades a las que se enfrentaban los trabajadores agrícolas son recuerdos que Maria Elena siempre llevaría con ella y que seguirían motivándola a lo largo de su carrera dedicada a la búsqueda de la justicia social.

No crecimos con muchos lujos, pero las lecciones que aprendimos de mis padres esos años no tenían precio. Aprendimos a ser honestos, trabajadores y a respetar a las personas. María Elena siempre fue una buen estudiante. Se sintió inspirada por la determinación de nuestro padre. Cuando llegó a la escuela secundaria, nuestro padre trabajó como encargado de mantenimiento en la Diócesis Católica de Fresno para que María Elena asistiera a la Preparatoria San Joaquin Memorial. Fue aquí donde las monjas que dirigían la escuela animaron a María Elena a asistir a la universidad. Con la ayuda de las monjas, ella recibió una beca para asistir a St. Mary’s College.

Durante su carrera como líder sindical, transformó a los sindicatos laborales en entidades que van más allá de negociaciar contratos, pero que también luchan por la justicia social. Ella impulsó al Movimiento Laboral Americano, ayudando a miles de trabajadores inmigrantes Latinos y organizo ferias de ciudadanía en todo el país para garantizar que los trabajadores tengan una voz en el proceso político.

Ahora como Senadora Estatal, nuestra hermana ha entrado en una nueva etapa de su carrera. Trabajará en los pasillos del poder para ayudar a pasar leyes que haran a California un Estado que valora las contribuciones de las familias trabajadoras. Estamos orgullosos de que María Elena esté dando un excelente ejemplo a millones de mujeres de color en los Estados Unidos que también buscan trabajar en la justicia social y ocupar puestos de liderazgo. Como familia, sabemos que nuestros padres se enorgullecen en los cielos de que su hija, la niña que creció en Fresno, ahora ocupará el lugar que le corresponde como Senadora del Estado de California.