Abuelo indocumentado contra el reloj para evitar su deportación

Su estado de salud es crítico y no puede hacer largos viajes; su cita en la corte es este lunes
Abuelo indocumentado contra el reloj para evitar su deportación
Blas Orantes, un abuelo de 71 años podría ser deportado este lunes 24 de febrero. (Foto suministrado).
Foto: Araceli Martinez / La Opinion

Blas Orantes, un abuelo indocumentado de Ventura, está con los nervios de punta ya que este lunes 25 de febrero podría ser detenido y deportado a Guatemala.

Después de que Migración se negó a reabrir su caso, el padre de seis hijos y abuelo de diez nietos, fue citado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a sus oficinas en Camarillo. Su familia teme lo peor.

“Es muy frustrante que lo quieran deportar en las condiciones en que se encuentra. Las cartas de los médicos que indican que su estado de salud es delicado, que no puede caminar bien y sufre de fuertes dolores en la columna, alta presión y pulso bajo, no han sido suficientes para convencer al ICE”, dice Raúl, hijo de Blas.

“Mi padre está muy mal, todo triste, nervioso, deprimido”, cuenta.

Blas Orantes camina con un bastón y tiene que usar un cinturón de refuerzo para contrarrestar sus problemas de la columna. (Foto suministrada)

Hace 30 años, en 1990, que Blas Orantes de 71 años vino de Guatemala a los Estados Uniodos.

El abuelo solicitó su residencia a través de la ley NACARA. El proceso le permitió obtener un permiso de trabajo. Sin embargo, no le dio seguimiento a su caso, por darle prioridad a su trabajo.

La ley NACARA, aprobada en 1997, proporciona alivio migratorio contra la deportación a ciertos países cuyos residentes vinieron como asilados a Estados Unidos.

Además, cometió el error de regresar a Guatemala y cuando intentó reingresar a Estados Unidos fue detenido y deportado. Más tarde, logró entrar al país sin ser captado por la Patrulla Fronteriza.

De regreso a Estados Unidos, en el área de Ventura, Blas se dedicó a cuidar caballos hasta el 2012 cuando se lesionó de por vida al caerle una potranca encima.

Blas Orantes con sus nietos. (Foto suministrada).
Blas Orantes con sus nietos. (Foto suministrada).

“Me quebré la columna, y me pusieron cuatro tornillos en la espalda”, dice Blas. Como resultado, camina cojeando y no puede trabajar desde que tuvo el accidente.

Durante el periodo de gobierno de Obama, el abuelo consiguió un permiso humanitario para no ser deportado y permanecer al lado de su familia. Pero con el inicio de la administración Trump, las políticas de migración se pusieron muy estrictas, y a Blas ya no le renovaron la estadía humanitaria y lo mandaron a la corte de migración.

“Le estamos pidiendo a Dios que le aprueben de nuevo otra estancia humanitaria. Nuestro padre no puede hacer un viaje tan largo a Guatemala, aún en avión. ¡Se nos muere!”, dice su hijo Raúl.

Blas Orantes muestra el citatorio con el que debe presentarse el lunes 25 de febrero en migración. (Foto suministrada).
Blas Orantes muestra el citatorio con el que debe presentarse el lunes 25 de febrero en migración. (Foto suministrada).

“Ha trabajado 30 años en este país. Por haberlo arrestado en la frontera cuando regresaba, migración lo ha descalificado, pero él no es ningún criminal, ni tiene ningún récord malo, ni siquiera una multa. Él ha respetado este país como su vida”, señala.

El cónsul de Guatemala en Los Ángeles, José Barillas, dijo a La Opinión que trabajan con la embajada de Guatemala en Washington, D.C. para ayudar a que Blas Orantes pueda permanecer en el país, al lado de su familia.

El abogado en migración, Eric Price, quien tomó el caso del abuelo en diciembre, sostiene que revisan todos los recursos humanitarios que puede aplicar, para intentar evitar su deportación a Guatemala. “Se ha entregado a migración, un paquete completo con todos los justificantes médicos que explican por qué no puede viajar a Guatemala, así como su récord de antecedentes, que revela que Blas no representa ninguna amenaza para la nación. Vamos a pelear hasta el último minuto por evitar una separación familiar”, enfatiza.