Demanda legal contra la ciudad de Fontana

Activistas indican que un megaproyecto afectará a los residentes y a la vida silvestre; la Ciudad argumenta que se generarán empleos
Demanda legal contra la ciudad de Fontana
El Concejo Municipal de Fontana votó 3-1 a favor del proyecto. / fotos: Alejandro Cano.
Foto: La Opinión

Después de varios meses de intentar llegar a un acuerdo para proteger a la comunidad, el condado de San Bernardino —así como grupos ambientalistas— entablaron hace unos días una demanda en contra de la ciudad de Fontana por violar la Ley de Calidad Ambiental de California y aprobar un enorme centro de logística.

Según la querella entablada, aprobarse el Centro Logístico West Valley el pasado 12 de marzo, la ciudad de Fontana “violó la Ley de Calidad Ambiental de California” al estudiar “de manera incorrecta los impactos del proyecto” y al “no proporcionar alternativas viables” —incluyendo una opción que reduce el porcentaje de viajes en camiones a través de las calles de Bloomington.

“Este proyecto dirigirá inicialmente el 100 por ciento de su tránsito de camiones pesados, muchos miles de viajes al día, y su correspondiente escape de contaminación y ruido a través de las calles de Bloomington 24 horas al día, los siete días a la semana”, indica la demanda.

“El condado apoya el desarrollo de calidad y la creación de empleo pero no [debería hacerlo] a expensas de la salud y seguridad de sus residentes”, agrega el documento.

Representantes del condado intentaron en varias ocasiones persuadir al Concejo Municipal de Fontana a no aprobar el proyecto y aunque se reunieron en varias ocasiones —incluso con el solicitante del proyecto— todo fue en vano.

El Condado señaló que ni la Ciudad ni el solicitante del proyecto han cumplido con la ley.

“El Condado considera que los litigios presentados contra otra agencia pública, especialmente una ciudad vecina, como algo que debe evitarse a menos que todas las opciones hayan sido agotadas… En este caso, el litigio es necesario para proteger a las personas y calles de Bloomington de los impactos significativos asociados con un proyecto que no ha sido evaluado correctamente”, agregó la entidad.

Residentes, además de ambientalistas, se oponen a la construcción porque alegan dañaría el medio ambiente.

Los ambientalistas dicen que la construcción daña el aire y a los animales

De manera simultánea, grupos ambientalistas como el Centro de Acción Comunitaria y Justicia Ambiental (CCAEJ); el Centro para la Diversidad Biológica y el Sierra Club, entablaron una segunda demanda en contra de la Ciudad de Fontana por aprobar el centro de logística —que tiene un tamaño de 60 campos de futbol americano.

Según los activistas, estas bodegas agregarán más de 6,000 viajes de camiones al día —incluyendo 2,000 camiones diésel— a un área ya plagada por una calidad de aire deficiente.

“Las ciudades de Bloomington y Fontana continúan enfrentando la avalancha de emisiones de diésel producidas por el desarrollo de bodegas, lo que hace que los residentes contraigan asma, enfermedades respiratorias, enfermedades cardíacas y defectos de nacimiento”, señaló Andrea Vidaurre, analista de políticas de CCAEJ.

“Es inconcebible que la ciudad se esté sumando a la carga de contaminación de esta comunidad para llenar los bolsillos de empresarios”.

Según Kim Floyd, presidenta de conservación de Sierra Club en San Gorgonio, el proyecto demolería un hábitat crítico para el Gnatcatcher costero de California —un ave en peligro de extinción conocido también como Perlita Californiana; y destruiría un corredor de vida silvestre que les permite la movilidad necesaria entre las colinas de Jurupa Valley y la montaña Rattlesnake.

“Este proyecto es un mal negocio para las personas y la vida silvestre”, aseveró Floyd.

“Los funcionarios de la ciudad deben trabajar para proteger el espacio abierto y proporcionar parques en lugar de convertir un vecindario residencial en una ruta de camiones diésel”.

Por su parte, John Buse, asesor principal del Centro para la Diversidad Biológica, añadió que el enorme proyecto es lo opuesto a la planificación inteligente y podría significar el fin de una especie de aves.

“Este proyecto es altamente contaminante y agregaría lesiones al pavimentar las tierras que el Gnatcatcher necesita para recuperarse. Sería un gran golpe para estas aves en peligro”, dijo Buse.

La Perlita Californiana está colocada en la lista de especies en peligro de extinción del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos desde 1993.

¿Por qué aprobarlo?

El pasado 12 de marzo, el Concejo Municipal liderado por la alcaldesa Acquanetta Warren, votó 3-1 a favor del proyecto, pese a las decenas de testimonios en contra.

La ciudad incluso ignoró la recomendación de su equipo de trabajo, el cual recomendó al inicio no aprobar el proyecto.

Por su parte, la Comisión de Planificación de Fontana recomendó la aprobación con la condición de que la Ciudad resolvería varios asuntos antes de dar su venia.

La ciudad de Fontana dijo a La Opinión no tener comentario ya que el litigio está
pendiente.

No obstante, Warren argumentó en el pasado que estas bodegas generan empleos con salarios entre los 60,000 y 85,000 dólares anuales. Según el Desarrollo de Empleo de California, el salario mediano en estas bodegas es de 45,000 dólares al año.

Sin embargo, “estos salarios no son generados por la mayoría de empleados ya que no están sindicalizados y son contratados por agencias de empleo”, añadió el concejal Jesse Sandoval quien votó en contra del proyecto.

Los opositores argumentan que en la actualidad hay más de tres millones de pies cuadrados de bodegas vacías en Fontana y que estas siete nuevas bodegas ocuparán espacio en donde fácilmente se pudieron haber construido más de 1,100 casas, una escuela primaria, un centro comunitario y un parque público de 20 acres.

Antes de ejecutar su voto a favor del centro de logística West Valley, Warren dijo que en Fontana existen 408 compañías de manufactura en la actualidad y que este centro podría aumentar las oportunidades de empleo para los residentes de la ciudad.

Agregó que se generaría alrededor de 4,000 empleos al momento de la construcción que durarían entre 18 y 24 meses; pero a largo plazo, el proyecto generaría más de 2,000 empleos permanentes.

Para que el proyecto pudiera ser aprobado, el Concejo de la ciudad tuvo primero que modificar la zona de residencial a industrial.