¿Cómo lograr una infancia feliz para tus hijos?

Esta duda es frecuente sobre todo en los padres primerizos

¿Cómo lograr una infancia feliz para tus hijos?
Foto: Pixabay

La mayoría de los padres seguramente coincidimos en una meta, y es lograr que nuestros niños tengan una vida feliz. Y esta idea va más allá de un simple deseo paternal, pues la experiencia e incluso la ciencia han demostrado que aquellas personas que tuvieron una infancia plena, tienen mayor seguridad y éxito en su adultez.

Para lograr este objetivo no existe un manual de instrucciones ni unos pasos específicos, cada niño tiene necesidades y gustos diferentes. Sin embargo, hoy te traemos algunos consejos que pueden guiarte a alcanzar la felicidad sana en tu hijo.

6 consejos para brindar una infancia feliz

1. Dale muestras de afecto interminables

Abrazarlo, acariciarlo, besarlo, decirle cuánto lo amas. Estas muestras de afecto le enseñaran al niño lo importante y querido que es por la familia, y lo llenarán de felicidad y seguridad.

2. Enséñales buenos hábitos

Tenerle una dieta balanceada y asegurarte de que duerma 8 horas diarias garantiza que tu niño tenga mayor energía y esté de mejor humor.

3. Dedícale tiempo libre

Jueguen en el exterior, llévalo al parque o al jardín e involúcrate en sus gustos. Puedes acompañarlo a ver sus caricaturas. La idea es que le dediques tiempo sin tener ninguna otra distracción.

4. Incentiva su creatividad y aprendizaje

Estimula su imaginación, hay cientos de juegos donde puede liberar sus ideas. Crea fuertes o tiendas de campaña con cosas que consigas en casa, motívalo a que imagine que está en otro lugar o que es algún personaje.

5. Permíteles explorar

Es normal que intentemos prevenir que nuestros hijos se lastimen o se enfermen, pero debemos cuidar que no caigamos en la sobreprotección, pues la felicidad de los niños también se compone por la libertad que le demos, así como su oportunidad de explorar el mundo que lo rodea.

6. Estimula la comunicación entre ustedes

Aprender a dialogar con los niños es fundamental. Hablarles sobre lo que está bien y lo que está mal, escuchar sus opiniones y explicaciones. La comunicación mejorará su expresión y saber que lo escuchan lo hará más feliz.