Empleados de Cedars-Sinai alegan prácticas laborales injustas

El Centro Médico niega; mientras los empleados salen a protestar y exigen un contrato justo

Docenas de empleados del Cedars-Sinai y sus aliados salieron a protestar el miércoles. (Jacqueline García)
Docenas de empleados del Cedars-Sinai y sus aliados salieron a protestar el miércoles. (Jacqueline García)
Foto: La Opinión

Docenas de trabajadores y aliados se reunieron este miércoles frente al Centro Médico Cedars-Sinai para protestar la falta de un contrato justo, el acoso, las prácticas laborales injustas y la compensación excesiva del CEO del hospital, localizado al oeste de Los Ángeles.

Judith Cruz, de 58 años de edad y quien es una de cerca de 1,800 empleados afectados, indicó que les es difícil proveer atención de cuidado a sus pacientes cuando ellos no pueden ni dormir pensando en qué ocurrirá con sus beneficios a futuro.

“Queremos asegurarnos que no haya amenazas contra nosotros los empleados. Que podamos mantener nuestros beneficios como días de enfermedad, vacaciones, seguro médico y señoría”, dijo la mujer, quien ha sido asistente de enfermera certificada por los últimos 17 años en Cedars-Sinai.

Cruz contó que las negociaciones entre el sindicato SEIU-United Healthcare Workers West (SEIU-UHW) y Cedars-Sinai comenzó en enero y desde el primer día los representantes del hospital les dieron su propuesta sin siquiera ver la del sindicato.

“La propuesta es quitar todos los beneficios del contrato y se han mantenido ahí, ”, dijo la enfermera, quien es de origen salvadoreño.

“Yo estoy orgullosa de trabajar en el hospital pero que no se olviden que los empleados somos parte de lo grande de este lugar, somos los que mantenemos la grandeza de Cedars-Sinai”, dijo Cruz.

“Queremos que sepan que si nosotros estamos contentos nuestros pacientes también van a estar contentos”.

Judith Cruz (der.) y Alejandra Magaña son asistentes de enfermera en el Cedars-Sinai. (Jacqueline García)

Sindicato alega que el centro tiene buen ingreso

La fuerza laboral de los miembros del sindicato SEIU-UHW —en servicios ambientales, de alimentos, hostelería, mantenimiento, apoyo clínico, operaciones de planta y telecomunicaciones— representa cerca del 13% del total de unos 10,000 empleados y su contrato expiró el 31 de marzo de 2019.

Los representantes del sindicato explicaron que Cedars-Sinai está categorizado como un centro médico “sin fines de lucro”, lo que significa que no paga impuestos y que los aranceles a la propiedad son extremadamente limitados; además reportó ganancias de $452 millones en 2017.

Agregaron que el presidente y director ejecutivo, Thomas M. Priselac, recibió $4.3 millones en compensación y la instalación gastó solo el 2% de su ingreso total para la atención de pacientes de bajos ingresos.

Registros estatales muestran que Cedars-Sinai cobra a los pacientes considerablemente más que otros hospitales de California por algunos servicios.

Por ejemplo, percibe casi $112,000 más que el promedio estatal para tratar a un paciente con septicemia —cuando se presentan bacterias en la sangre luego de infecciones graves.

Y $88,000 más para tratar a un paciente con psicosis y casi $79,000 más para tratar a un paciente con problemas del corazón.

Falta de empleados

Los manifestantes acusaron a los ejecutivos del hospital y alegaron que estos dijeron que pueden despedir a los trabajadores por hablar sobre la falta de personal que amenaza la atención al paciente.

Añadieron que la compensación ejecutiva entregada a Priselac fue exagerada y que ese dinero podría haberse gastado en atención de caridad o salarios más altos para los cuidadores.

Sin embargo, esta es una de las principales preocupaciones para Alejandra Magaña, quien también es asistente de enfermera registrada en Cedars-Sinai.

“Tenemos trabajadores de limpieza que están haciendo doble trabajo. Tenemos trabajadoras de cocina que a veces se quedan a sustituir a dos personas y no lo creo justo… Queremos que nuestra voz sea escuchada principalmente porque los pacientes son los que sufren”, dijo Magaña, quien ha trabajado en el hospital durante dos décadas.

Docenas de empleados del Cedars-Sinai y sus aliados salieron a protestar el miércoles. (Jacqueline García)

La enfermera, quien es madre soltera, indicó que en lo personal la falta de beneficios también le afectaría a ella y a sus cuatro hijos.

“El costo de vida se ha levantado muchísimo en el área de Los Ángeles, entonces necesitamos mejores beneficios. Nuestros seguros médicos, los Premium están subiendo y nuestro salario ya no va a ser equitativo para pagar todas nuestras utilidades necesarias”, reclamó.

Brian Valdez, representante del sindicato y parte del grupo que negocia el contrato confirmó que el hospital no está honrando la propuesta de los empleados.

“Tenemos dos reuniones más de negociación, el 8 y el 21 de mayo. Si no se llega a una solución, buscaremos pasos a seguir pero involucraremos a todos en la lucha por el cuidado del paciente”, señaló.

¿Qué dice el centro?

El Centro Médico Cedars-Sinai negó todas las acusaciones en un comunicado y dijo haberle ofrecido a los miembros de SEIU-UHW un aumento de pago por hora y mejores beneficios que reconocen un desempeño excelente y promueven el desarrollo de quienes contribuyen a la salud y seguridad de sus pacientes.

“A pesar de lo que ha declarado el sindicato, Cedars-Sinai no propone una reducción de los beneficios de salud y bienestar de los empleados, incluidas las vacaciones y el tiempo de enfermedad”, explica el comunicado.

Y la compensación de Priselac está basada en una revisión independiente y comparaciones con cargos de responsabilidades similares en otras organizaciones.

“Bajo el liderazgo de Priselac durante las últimas dos décadas, Cedars-Sinai se ha ganado el reconocimiento nacional por brindar atención de la más alta calidad a los pacientes y se ha clasificado entre los mejores centros médicos del país”, se agrega.

Además, Cedars-Sinai enfatiza que ha invertido casi $6,000 millones para beneficiar a la comunidad local para brindar atención gratuita o de pago parcial a los pacientes que no pueden pagar un tratamiento; además de una amplia gama de programas de salud gratuitos y clínicas en los vecindarios.