Latino sin papeles amasó una fortuna explotando a otros indocumentados. Su farsa acabó mal

Una de las asistentes del mexicano declaró que su jefe tenía a unas 200 personas a su cargo

Pérez tenía empresas fantasmas para ocultar sus actividades delictivas.
Pérez tenía empresas fantasmas para ocultar sus actividades delictivas.
Foto: Procuraduría de justicia EEUU

Durante más de cinco años la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha estado investigando las actividades sospechosas de Juan Antonio Pérez, de 46 años. El empresario mexicano, que entró a Estados Unidos sin autorización en 1992, tenía una red de empresas fantasmas que le permitió tener varias propiedades (en Georgia y Tennessee), armas y artículos de lujo

El fiscal del distrito Norte de Georgia acusó este miércoles a Pérez de delito federal. Según el propio fiscal Bjay Pak, la semana pasada registraron las propiedades del detenido. A pesar de no tener documentación estadounidense, encontraron varias en los condados de Bartow y Cobb (Georgia).

El acusado vivía en una casa de 7,543 pies cuadrados en Rydal (condado de Bartow), con un sistema de seguridad avanzado custodiado por guardias armadosDesde esta residencia, a 60 millas al noroeste de Atlanta, Pérez operaba sus negocios.

A media hora en carro, en la localidad de Kingston, Pérez tenía otra propiedad en la que guardaba sus vehículos deportivos. En Acworth, también a media hora de su vivienda -esta vez manejando hacia el sur- el empresario alquilaba una casa en la que vivían las personas que trabajan para él.

En su testimonio, una de sus empleadas asegura que Pérez tenía a su cargo a unas 200 personas. Según el informe, todos eran inmigrantes indocumentados a los que pagaba mal y privaba de seguro médico o cualquier otro tipo de beneficio.

La empresa de construcción de Juan Antonio Pérez se llama Aztec Framing. En su página web, aún disponible en línea, dice que se dedican a “construir casas de calidad” en Georgia y Tennessee desde 1988″ (cuatro años antes de la llegada de Pérez al país).

Además de pagar mal a sus trabajadores, el detenido evadía impuestos y tenía una red de empresas fantasmas para ocultar sus actividades delictivas. Los agentes incautaron en sus propiedades ocho pistolas, cinco escopetas y un rifle.

Debido a su estatus migratorio, Pérez no podía adquirir las propiedades, los bienes de lujo y las armas que tenía. Por ello, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) todavía está investigando a las personas con documentos que ponían a su nombre las adquisiciones del mexicano.

Juan Antonio Pérez tendrá que acudir este lunes 13 de mayo a un tribunal federal en Roma, una localidad de Georgia próxima a los Montes Apaches.