Este joven latino hizo un dibujo en su cuaderno. La Migra quiso deportarle. Pero todo era mentira

ICE ha tenido que recular y liberar a más de 30 jóvenes indocumentados que mantuvo encarcelados bajo la justificación de que eran pandilleros. Esta es la historia de uno de ellos

A F.  E. lo detuvieron por dibujar en su cuaderno el código de su país, también un símbolo de MS-13.
A F.  E. lo detuvieron por dibujar en su cuaderno el código de su país, también un símbolo de MS-13.
Foto: Oscar Rivera / EFE

El Servicio de inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) ha tenido que dar marcha atrás y liberar a más de 30 jóvenes indocumentados que mantuvo encarcelados bajo la justificación de que eran pandilleros después de que varios jueces demostraran que las pruebas presentadas no tenían ninguna base.

Bajo la Operación Matador, que tenía como objetivo minimizar la acción criminal de la MS-13 en Long Island, al sureste de Nueva York, ICE colaboró con las autoridades locales para apresar a jóvenes vulnerables y que procedieran de países centroamericanos como El Salvador.

Así fue como F. E., un joven salvadoreño que llegó a Estados Unidos en el 2014 junto a su madre y fue acomodado en la localidad mencionada -en donde viven cerca de 10,500 adolescentes que llegaron sin compañía– terminó envuelto en la redada.

Su condición de migrante lo condenó a vivir una de las experiencias más difíciles: ser perseguido e inculpado por ICE de pertenecer a la MS-13 y posteriormente confinado en una celda hermética, sin ventanas.

Sin embargo, más tarde, el proceso judicial iniciado en contra de ICE y esta práctica demostraría que las autoridades de Suffolk proporcionaron datos y fotografías incorrectas de los adolescentes encarcelados. Hasta el momento los jueces han logrado liberar a 30 jóvenes acusados de tener lazos con bandas criminales.

Así fue el caso de F. E., quien apenas tenía 13 años cuando comenzó su pesadilla. Él asistía a la Brentwood High School en el condado de Suffolk como regularmente hacía hasta que, una mañana que llegó tarde a la escuela, fue detenido por un guardia de seguridad que pensó que estaba fugándose de las clases.

Al buscar en sus cuadernos encontró escrito “503”, código de área de El Salvador y que a menudo es utilizado por la MS-13 como un símbolo. Pero F.E. solo lo había escrito como muestra de su orgullo nacional. No sabía la relación con la pandilla, aunque conocía en su escuela había miembros.

“Comenzaron a preguntarme si era miembro”, relató a la web informativa Newsday.com

Pero el interrogatorio no concluyó ese día. A pesar de que el director de la escuela lo cuestionó en su oficina, le aconsejó que “fuera cuidadoso” y le aseguró que todo estaba bien, F.  E. tuvo otra reunión con la policía en los días siguientes: lo estaban acusando junto a un amigo de pertenecer al crimen organizado.

“Les dijimos que no formábamos parte de ninguna pandilla y nos dijeron que estaba bien y que tuviéramos cuidado con quienes estábamos saliendo, pero en la escuela hablas con mucha gente”. Y si no hablas con esas personas en pandillas, te ven como el enemigo”, relató.

En junio, F. E. figuraba ya como los primeros arrestados bajo la Operación Matador. Había sido acusado de una conducta desordenada (un cargo no criminal) mientras jugaba fútbol con un amigo en las calles de su vecindario en Brentwood.

“Voy a arrestarlos porque se están portando como idiotas”, les dijo el oficial, según contó F.E.

Su caso fue desestimado, pero días después un oficial ingresó a su casa, lo agarró por el hombro y lo montó en la patrulla. Sería entregado a los agentes de inmigración. “Sentí que el mundo entero caía detrás de mí”, dijo F.E. tras el arresto que lo separaría de su madre.

De esta manera ICE y las autoridades locales del condado de Suffolk comenzaban una redada que tenía como objetivo a los jóvenes indocumentados con raíces latinas. F.E. y otros adolescentes fueron detenidos y llevados a centros de supervisión a miles de kilómetros de distancia por ser “pandilleros confirmados”.

A F.E. lo procesaron primer en Manhattan y después lo llevaron a Virginia, donde relató que las habitaciones eran tan estrechas que no podía ver ni el Sol. “Algunos de los niños que estaban allí parecían que se estaban volviendo locos, porque habían estado allí mucho tiempo “, aseguró. Este periodo de prueba también incluyó estancias en California y Nueva York.

En su caso, las pruebas que después fueron reveladas muestran que la policía de Suffolk entregó a ICE fotos de que no coincidían y documentos con información inconsistente que señalaban que E. F. era un miembro de la pandilla. Cuando llegó el momento del interrogatorio, los oficiales que entregaron los papeles no pudieron ser interrogados porque no se presentaron a la audiencia.

Después de seis meses detenido, F. E. finalmente logró demostrar que la evidencia presentada no era certera y fue liberado.

“Simplemente están llevándose a todos sin tener en cuenta el daño colateral”, dijo Bryan Johnson, un abogado que ha representado a menores apresados en la Operación Matador, incluyendo a F. E.

 

  • Por Geysell Cisneros