Conductores de viajes compartidos comenzaron su peregrinación de tres días de Los Ángeles a Sacramento

La caravana tiene planeado llegar al Área de la Bahía el día de hoy para protestar afuera de las instalaciones de Uber.
Conductores de viajes compartidos comenzaron su peregrinación de tres días de Los Ángeles a Sacramento
Foto de archivo de La Opinión.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Hace poco más de cinco años Luis H. Rodríguez decidió dejar su empleo de taxista para incorporarse al lucrativo negocio de conducir su automóvil propio en viajes compartidos para la compañía Uber. La idea sonaba perfecta ya que él mismo podría crear su propio salario mediante su horario de empleo.

Rodríguez aceptó que los dos primeros años le fue muy bien. Llegó a ganar de $1.400 a $1.700 por sus 40 horas.

“Se me hizo muy bien y yo invité a mi sobrina y a unos amigos a que también trabajaran aquí”, contó Rodríguez. “Porque era un horario flexible, no te cobran si no trabajas, solo cuando podías”.

No obstante, poco les duraría el gusto.

Linda Valdivia dijo que la caravana pondrá en alto la voz de los conductores. (Aurelia Ventura/ La Opinión)

“Ahora nosotros solo somos números para ellos. Algunos conductores ya se han endeudado con el alquiler o compra de un carro. Yo ya voy en mi segundo vehículo”, dijo Rodríguez aseverando que los ingresos han bajado demasiado.

“Ahora tengo que trabajar de 10 a 12 horas para ganar lo mismo”, contó Rodríguez aseverando que los gastos para el auto e ingresos que recibe no equivalen a un buen salario.

Su sobrina Ruby Villareal dijo que, en los dos años que ha estado trabajando para Uber se ha dado cuenta que hay discrepancias y los conductores no son respetados.

“Nos bajaron el [precio] del millaje y las promociones”, dijo la madre soltera de cuatro. “Yo tengo que trabajar de 50 a 60 horas para poder sacar mi semana”.

Los conductores se unieron en una oración religiosa antes de partir rumbo al norte de California. (Aurelia Ventura/ La Opinión)

Esta fue una de las razones por la que ambos se unieron el lunes por la mañana a una caravana de más de 100 automóviles, todos con conductores de las compañías Lyft y Uber, que salieron de Los Ángeles para abogar por la ley AB 5 en Sacramento, California.

La AB 5, escrita por la asambleísta Lorena González y respaldada por la Mobile Workers Alliance (MWA) y Gig Workers Rising (GWR), de ser aprobada clasificaría a los conductores de viajes compartidos como empleados y ampliaría en gran medida sus derechos como trabajadores, incluyendo un salario mínimo, beneficios y protecciones laborales básicas.

Linda Valdivia, una de las organizadoras de MWA dijo que la caravana que va rumbo a Sacramento es un grupo poderoso que pondrá en alto la voz de los conductores.

“Toda nuestra energía está en nuestra marcha. Porque todos los choferes que están aquí vamos a ir en caravana haciendo algunas paradas. Vamos a bloquear la sede principal de Uber en San Francisco para demostrar nuestra fuerza poderosa”, dijo Valdivia, quien ha sido conductora de Uber por tres años. “Queremos que se apruebe la AB 5 porque esta propuesta nos va a clasificar correctamente como empleados y no como esclavos como estamos actualmente. Estamos siendo explotados porque estamos siendo mal clasificados”.

Uno de los objetivos de la caravana es presionar a los políticos en Sacramento para que apoyen la medida AB-5. (Aurelia Ventura/ La Opinión)

Peregrinación de tres días

Los organizadores dijeron que el lunes por la tarde llegarían a la ciudad de Delano, California y se reunirían con trabajadores representados por United Farm Workers (UFW) para hablar de cómo crear su propio sindicato. Después visitarán Fresno, hogar de miles de trabajadores agrícolas representados por la UFW, grupo que refleja la histórica peregrinación de las 340 millas que el fallecido líder laboral César Chávez hizo hacia el Capitolio para llamar la atención nacional sobre la difícil situación de los campesinos en 1966.

Después del monumental viaje a través del Valle Central, la peregrinación se trasladará al Área de la Bahía de San Francisco el martes 20 de agosto para realizar protestas afuera de las sedes de Uber en todo California.

Esta será la primera vez que cientos de conductores de MWA y GWR de todo el estado llevarán su”caravana de motor” a la sede principal del gigante corporativo Uber, haciendo sonar la alarma sobre la difícil situación de los conductores de Uber y Lyft, y exigiendo a la compañía que detenga su campaña contra los derechos de los trabajadores.

El miércoles 28 de agosto culminará la peregrinación en los escalones del Capitolio de Sacramento con un llamado para aprobar la AB 5 y un sindicato.

Un estudio reciente sobre los conductores de viajes compartidos, del Instituto de Política Económica, fijó el salario promedio por hora para los conductores de Uber en $9.21 después de los gastos de conducción, lo que se considera una cantidad muy inferior al salario mínimo del condado de Los Ángeles.

El proyecto de ley AB 5 de la Asamblea, que se pronostica llegará al escritorio del gobernador en el otoño, obligaría a las compañías a clasificar a los conductores como empleados.

El proyecto de ley ha recibido una resistencia abierta por parte de Uber y Lyft, así como de la Cámara de Comercio de California, mientras que grupos de conductores como MWA y GWR han estado haciendo campaña en todo el estado en apoyo del proyecto de ley.

Por su parte un grupo de oponentes a la AB 5 envió un comunicado diciendo que más de 48,000 conductores de viajes compartidos han enviado correos electrónicos, llamado y/o se han reunido con su legislador para exigir medidas para mantener la opción de ser independientes.

“Como contratista independiente, he desarrollado una carrera lucrativa a tiempo completo como conductor de viajes compartidos. El año pasado recabé más de $100,000 manejando aquí en el área de Los Ángeles. No puedo pensar en otro trabajo donde pueda ganar este nivel de ingresos, mientras tengo flexibilidad para trabajar cuando y donde yo elija”, dijo Michael Ewans, conductor de viajes compartidos de Los  

Hasta el momento La Opinión no ha recibido comentarios de Lyft o Uber.