Donald Trump critica demasiado a los medios de comunicación. ¿Qué tanta razón tiene?

Donald Trump critica demasiado a los medios de comunicación. ¿Qué tanta razón tiene?
Foto: EFE

Constantemente escuchamos las críticas de Trump sobre los medios de comunicación masivos a los que califica como “el Enemigo Número Uno de la sociedad estadounidense´´.

En la mayoría de los casos habla así de los medios que no están de acuerdo con sus políticas, comentarios y tuits. Nada de ello es argumento suficiente para justificar sus ataques.

Y considerando lo mentiroso, narcisista, homofóbico, antiinmigrante, y racista que es Trump, entre otros calificativos similares, es imposible creerle.

No obstante, en algunos momentos, el ocupante de la Casa Blanca dice algunas verdades, aunque fuese por las razones equivocadas.

El hecho es que en la actualidad los medios de comunicación televisivos más importantes (CNN,MSNBC, FOX, CBS, ABC, etc) están en manos de un puñado de corporaciones que le da cierta validez a sus ataques.

Vivimos en una era de monopolio de los medios sin precedentes. Si en los años 80 unas 50 corporaciones controlaban todo lo que se leía, veía, escuchaba en la televisión, periódicos, películas, radio y los libros o revistas. De por sí un número preocupante, por lo reducido de las manos de las que dependía la fábrica de opinión pública.

Pero en la actualidad son solo seis los dueños: National Amusements, Disney, TimeWarner, Comcast, News Corp y Sony son propietarios predominantes de la conversación que la gente tiene en las calles.

Esto no quiere decir que todo lo reportado por estos medios sea mentira. Pero, y particularmente en política nacional e internacional, estas empresas gigantescas presentan un ángulo que favorece sus políticas corporativas y contratan a supuestos especialistas para convencer a su audiencia. Por ello, nunca o muy raramente incluyen los temas de la creciente desigualdad en nuestra sociedad. O las guerras en las que estamos involucrados o el porqué las medicinas cuestan hasta 10 veces más en EEUU que en otro país desarrollado.

En lugar de ello, nos explican por qué no es posible un seguro médico universal, para todos. O por qué no se puede ayudar a los estudiantes a pagar su deuda estudiantil. Y agregan eso a los interminables comentarios sobre los tuits de Trump, comentarios que en la mayoría de las veces solo distraen y evitan la cobertura de los temas de interés para la clase media.

Mientras ello sucede, en el país más rico y poderoso del mundo los niveles de pobreza sigan avanzando. Y vivimos una crisis de indigencia sin precedentes.

Ya lo dijo Leslie Moonves, el exejecutivo de CBS: ´Donald Trump no es bueno para el país, pero es bueno para CBS´.  Creo que esta declaración resume claramente el porqué la gente no confía en los medios de comunicación masiva.

Y no solamente es porque Trump lo diga.

Agustín Durán es Editor de Metro de La Opinión.