¿Cuándo es necesario hacer una cirugía láser anal?

Es un procedimiento quirúrgico delicado pero efectivo para tratar dolencias del área anal

¿Cuándo es necesario hacer una cirugía láser anal?
Foto: Shutterstock

La cirugía láser anal es un procedimiento que se aplica para tratar las fístulas anales, o los túneles que se desarrollan en la parte final del intestino y que pueden llegar hasta el ano. Las fístulas generan molestias, ya que produce incontinencia, mal olor sangrado y pus.

¿En qué consiste la cirugía?

La cirugía moderna ha resultado ser la mejor opción para ciertos procedimientos quirúrgicos debido a que no es invasiva, y en el caso de las fístulas, ocurre lo mismo. Anteriormente los procedimientos eran más complicados e invasivos, y el paciente tardaba mucho más en recuperarse.

Ahora bien, las fístulas anales se producen debido a un absceso anal, y también pueden ser el resultado de enfermedades como la enfermedad de Crohn, tuberculosis o incluso VIH. En otros casos, suelen aparecer debido a complicaciones de procedimientos quirúrgicos anteriores.

Aunque existen varias opciones para tratarlas, la fistulotomía consiste en cortar la fístula abierta para que cicatrice, o usar un pegamento para detenerla. De acuerdo a topdoctors.es, esta técnica es igual o más ventajosa que la cirugía láser.

Procedimiento de una cirugía láser anal

El procedimiento consiste en la introducción del láser en la fístula. Esto se hace desde el exterior y se pasa a través de la abertura, por el recto. El láser se activa, lo que hace que el tejido que lo rodea se contraiga a medida que las proteínas se van desnaturalizando.

El láser entonces se va arrastrando poco a poco hacia atrás recorriendo la fístula a una velocidad de 1 centímetro cada 3 segundos. De esta forma va sellando el canal que queda detrás. La abertura luego se cierra con sutura o con colgajo de piel, dependiendo del caso.

Recuperación

El paciente quedará en observación durante unos 3 días. Durante este tiempo los doctores evaluarán su evolución y recuperación, teniendo especial cuidado con la fístula. Si esta se vuelve a abrir, los especialistas recomendarán otro procedimiento quirúrgicos.

En este caso, los médicos brindarán las diferentes opciones al paciente para que este seleccione la que le parezca  más adecuada. Hay que tener en cuenta que, aunque la cirugía láser es la menos invasiva, la recuperación dependerá del organismo de cada paciente.