Cómo el proceso del juicio político a Trump afecta a los demócratas en las elecciones primarias

Cuatro candidatos demócratas a la presidencia que también son senadores quedarán inmovilizados en Washington
Cómo el proceso del juicio político a Trump afecta a los demócratas en las elecciones primarias
El exvicepresidente Joe Biden y los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren lideran las encuestas.
Foto: Getty

WASHINGTON – Los precandidatos demócratas ya dejaron atrás el debate del martes y ya se enfocan en los 19 días de campaña que restan hasta el inicio de las primarias en Estados Unidos. Pero para los cuatro senadores en la contienda, ese tramo final está obstaculizado por el proceso contra Trump, donde deben ser jurados.

Esta pesadilla sin precedentes para cualquier candidato dejará anclados en Washington a dos senadores bien situados en la puja: los progresistas Bernie Sanders y Elisabeth Warren, quienes le pisan los talones al favorito, el exvicepresidente Joe Biden.

Los otros dos senadores afectados, los moderados Amy Klobuchar y Michael Bennet, tienen resultados magros en las encuestas, y en el caso de Bennet su postulación tiene un apoyo casi marginal.

En el juicio en el Senado contra el presidente de Estados Unidos, acusado de abuso de poder y obstrucción al Congreso, los 100 senadores de la Cámara Alta ejercerán como jurados en el proceso que comenzará probablemente la próxima semana y podría extenderse hasta febrero.

Las fechas son muy cercanas al 3 de febrero, día clave en que se celebra la asamblea de “caucus” para definir al candidato en Iowa.

En un momento en que Sanders mostraba una impresionante resiliencia en las encuestas y cifras de recaudación robustas, y mientras Warren ganaba lustre tras plantarse en el escenario el martes con una postura desafiante sobre si una mujer podía llegar a la Casa Blanca, ambos se quedarán anclados en Washington.

El beneficiario de esta situación parece ser Biden, vicepresidente durante el gobierno de Obama y primero en las encuestas a nivel nacional, pero quien corre cabeza a cabeza en Iowa, en un empate técnico con Sanders, con 20,7% y 20,5%, respectivamente.

Todos los senadores ya prometieron que cumplirán con sus deberes constitucionales y se sentarán en sus escaños para el juicio contra Trump.

“Algunas cosas son más importantes que la política”, dijo Warren durante el debate. “Tenemos un juicio político. Yo voy a estar ahí porque es mi responsabilidad”, agregó.

Con sus contendientes anclados en el Congreso, Biden y el joven exalcalde centrista Pete Buttigieg, que gobernó la pequeña ciudad de South Bend, en Indiana, pueden hacer campaña a sus anchas sin otros candidatos de alto perfil en el camino.

El jefe de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, dejó claro que los senadores deben mantenerse en silencio durante el proceso, lo que impide que usen sus escaños para promover sus candidaturas.

Anclados en Washington

Nada impide que los senadores organicen conferencias de prensa en Washington y las transmitan en los eventos de campaña en Iowa, un estado rural y poco poblado.

Pero en este distrito clave, los votantes tienen una cultura de conocer a los candidatos y compartir con ellos, y un video de Sanders podría resultar una versión no tan bien apreciada si se compara con los enérgicos mitines del apasionado senador progresista de 78 años.

El político republicano Kevin McCarthy ofreció una visión mordaz de esta coincidencia del calendario en una conferencia de prensa el lunes.

“Con Iowa casi encima, a principios de febrero, estos cuatro senadores que están aspirando a la presidencia ahora ya no tendrán una voz”, afirmó.

Incluso indicó que el hecho de que la líder de la mayoría demócrata de la Camára Baja, Nancy Pelosi, hubiera esperado hasta el miércoles para enviar los cargos al Senado perjudica a Sanders y ayuda a Biden.

McCarthy fue más lejos y dijo que lo “correcto” sería que Biden hiciera la promesa de no hacer campaña mientras Sanders esté impedido de viajar.

Pero el exvicepresidente ignoró esta sugerencia y en cambio señaló que los republicanos lo han arrastrado al escándalo de Ucrania, que está en el centro del juicio contra Trump. Las acusaciones indican que el presidente presionó a su homólogo de Kiev para que investigara a Biden, en relación a la posición de su hijo en una empresa de ese país.

“No puedo guardar rencor”, dijo Biden durante el debate sobre las continuas diatribas de Trump, que lo acusa de corrupto. “Tengo que ser capaz no sólo de pelear, sino de sanar”, dijo.

Este es un mensaje que va a poder repetir a los votantes de Iowa cara a cara en todas las asambleas importantes el próximo mes.

Los otros, que estarán ausentes, han desplegado a voluntarios y a empleados contratados.

Sanders, que recaudó $34,5 millones de dólares en el último trimestre de 2019, batiendo a todos los otros candidatos, tiene cerca de 250 empleados trabajando en ese estado, según el diario The Washington Post. Warren, por su parte, tiene más de 100.

Klobuchar admitió que es un desafío hacer campaña durante el juicio a Trump.

“Mi campaña presidencial va a seguir con fuerza”, dijo este miércoles a CNN, agregando que en el terreno, su marido y sus hijas iban a ser sus delegados.

Por Michael Mathes