¿Padeces el síndrome del comedor nocturno?

Existe una directa relación entre nuestras emociones y los hábitos alimenticios, aprende a detectar los síndromes del comedor nocturno y conoce los riesgos de este tipo de conductas

¿Padeces el síndrome del comedor nocturno?
El síndrome del comedor nocturno se destaca por la ingesta excesiva de alimentos en la media noche.
Foto: Shutterstock

Si eres de las personas que cuida su alimentación a lo largo del día, pero inevitablemente en las noches sufres de ansiedad por comer y literalmente asaltas todo lo que hay en la nevera, es probable que padezcas el síndrome del comedor nocturno una especie de trastorno alimenticio que cada vez resulta más popular en la sociedad. 

Este mal hábito se presenta como una conducta incontenible que se presenta normalmente a mitad de la noche, con un deseo descontrolado por comer todo tipo de alimentos y es bastante normal que en su mayoría sean calóricos y poco saludables. Para empezar a entender este padecimiento es importante visualizar la diferencia entre un antojo y un atracón; estos últimos son una conducta recurrente de las personas que padecen el síndrome del comedor nocturno y se destacan por una excesiva ingesta de alimentos (un consumo superior al normal), lo más peligroso es que este tipo de episodios vienen acompañados por una falta de control en la que no se puede dejar de comer. 

Expertos en psicología han comprobado la directa relación que existe entre las emociones y la manera en la que nos alimentamos, cuando presentamos algún estado alterado es normal que sintamos una mayor ansiedad por “llenar los vacíos o preocupaciones” con comida. Uno de los aspectos que más preocupan sobre la aparición de este síndrome se debe a que es un padecimiento que sucede con mayor incidencia en personas que padecen sobrepeso u obesidad, esto se debe a que tienden a concentrar durante la cena el mayor porcentaje de aporte calórico. También se ha detectado que las personas que padecen condiciones como depresión, ansiedad, insomnio y baja autoestima, son más propensos a padecerlo.

Señales de alarma:

  1. Comer a una velocidad mucho más rápida de la normal. 
  2. Ingerir alimentos sin control, hasta sentirse incómodamente lleno y presentar malestar estomacal.
  3. Siempre comer, aunque no se tenga hambre. 
  4. Sentir culpa después de comer en exceso.
  5. Se considera un problema que se debe de tratar cuando sucede más de tres veces al mes, normalmente se dan una vez por semana.
  6. Consolarse ante situaciones estresantes o tristes con comida. 

Este tipo de conductas derivan en estados depresivos, sobrepeso, obesidad y otros padecimientos peligrosos de salud, sin embargo existen buenas alternativas para combatir el problema, la terapia cognitivo-conductual es una gran opción. También se recomienda establecer horarios fijos para las comidas del día, tener un diario con los alimentos que consumimos para crear mayor conciencia, distraerse con actividades al aire libre, realizar ejercicio y comer despacio.