Cumbre de empoderamiento anual llega al sur de Los Ángeles con enfoque en la indigencia

El supervisor Mark Ridley-Thomas hace un llamado a la acción para que las personas se unan y hagan la diferencia en problemas que impactan a California.

El Supervisor Mark Ridley-Thomas hizo un llamado para que todos se unan a la lucha contra la indigencia. (Jacqueline García/La Opinión)
El Supervisor Mark Ridley-Thomas hizo un llamado para que todos se unan a la lucha contra la indigencia. (Jacqueline García/La Opinión)
Foto: Impremedia

Cientos de personas se reunieron el sábado para hablar de temas que impactan a la comunidad durante el Congreso Anual de Empoderamiento liderado por el supervisor del condado de Los Ángeles, Mark Ridley-Thomas.

En su edición número 28, la cumbre denominada “Comunidades en peligro: un llamado a la acción para 2020 y más allá”, se enfocó principalmente en el tema de las personas sin hogar entre otros temas.

A raíz de la orden ejecutiva del gobernador de California Gavin Newsom, su propuesta de presupuesto estatal de $1.4 mil millones para abordar la falta de vivienda, misma que se complementa con una estrategia integral de respuesta de un Consejo de Asesores Regionales, el supervisor Ridley-Thomas y otros líderes locales y estatales hicieron un llamado a todas las comunidades para que unan en la lucha en contra de lo que se conoce ahora como una crisis humanitaria.

El supervisor Ridley-Thomas dijo que desafortunadamente por cada 133 personas que se salvan de las calles y les consiguen un hogar, 150 más caen en la indigencia diariamente.

“Es hora de ocuparnos, lo que hacemos es trabajar doble, hacemos más, no menos porque esta es una llamada de acción”, dijo Ridley-Thomas.

La concejal y presidenta del concilio de Los Ángeles, Nury Martínez, dijo que hoy en día no es suficiente para muchas personas tener dos trabajos o trabajar los siete días a la semana para tener lo suficiente para solventar los gastos al final del mes.

“Y muchas familias y vecindarios se están quedando atrás, entonces cuando hablamos de la crisis de desamparados es importante mencionar que esta afectando desproporcionadamente a las comunidades afroamericanas y latinos”, dijo Martínez.

Frank Ybarra, de raíces mexicanas, contó que vivió en las calles por tres años después de haber perdido todo a causa de su mala economía. Él recuerda haber navegado un sistema muy difícil para conseguir la ayuda necesaria para salir de las calles. Inicialmente no le creían que era indigente y pensaban que iba a cometer fraude.

Frank Ybarra (d) logró salir de la indigencia después de vivir en las calles por tres años. (Jacqueline García/La Opinión)

“Todo mundo necesita una vivienda, nadie quiere estar sin hogar por gusto”, aseguró Ybarra, quien eventualmente logró conseguir la ayuda necesaria para tener un hogar estable y reincorporarse a la sociedad.

Ybarra aseveró que entre los latinos se convierte aun más difícil aceptar la situación de indigencia y se niegan a pedir la ayuda necesaria, lo que los convierte en “desamparados escondidos”.

“Muchos trabajan, pero tienen a sus hijos viviendo en los carros y buscar una vivienda es difícil”, dijo Ybarra. “Es tan vergonzoso que mucha gente ni siquiera busca la ayuda por el estigma negativo que esto trae”.

Ridley-Thomas pidió que el llamado de ayuda llegue desde todos los frentes, ya sea haciendo trabajo voluntario, asociándose con organizaciones o participando en eventos que eleven la conciencia y la moral.

“Esto no es simplemente una aspiración, pero una obligación”, dijo el supervisor del distrito 2 del condado de Los Ángeles, que incluye las ciudades de Carson, Compton, Culver City, Gardena, Hawthorne, Inglewood, Lawndale, LA City, Lynwood y áreas no incorporadas.

“No dejes que nadie te diga que los desamparados no quieren un hogar…, y los que dicen que no quieren solo necesitan más amor, comprensión e intervención”.