Por qué no debes abusar del atún enlatado

El atún en lata es uno de los alimentos cotidianos más consumidos, sin embargo es un producto procesado que tiene algunos efectos adversos en la salud

El atún es un alimento que absorbe altas cantidades de mercurio.
El atún es un alimento que absorbe altas cantidades de mercurio.
Foto: AirQoo / Canva

El atún en lata representa una opción económica y rápida para salir de apuros cuando contamos con poco tiempo, no en vano es uno de los alimentos industrializados más vendidos en el mundo. Es un producto que se encuentra en la mayoría de las despensas de todos los hogares, tiene la ventaja de poseer una gran versatilidad ya que puede prepararse de mil maneras.

Por supuesto que es un alimento que aporta beneficios entre los que se destacan su alto contenido en nutrientes como es el caso de vitaminas y minerales y un extraordinario aporte en proteínas. Una de sus más grandes cualidades se debe a su magnífico contenido en ácidos grasos Omega 3, por lo que es un gran aliado de la salud cardiovascular y resulta ideal para combatir la hipertensión y los altos niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre.

Sin embargo el atún en lata es un producto altamente procesado que tiene un gran inconveniente y esto se debe a su alto contenido en mercurio, que de manera natural se acumula en la carne del atún. Se trata de un metal pesado que se encuentra de forma natural en la atmósfera y debido a diversas actividades industriales termina en los mares y océanos. Este tipo de mercurio incluye compuestos como el metilmercurio, etilmercurio y fenilmercurio, los cuales son considerados bastante tóxicos y se producen principalmente por la presencia de algunos pesticidas y biocidas que se depositan en el agua. 

El principal riesgo es que el mercurio es un metal pesado que no se excreta con facilidad y tiene la peculiaridad de acumularse en el organismo, a pesar de ser imperceptible para los humanos ya que no tiene olor ni sabor, una vez que se adentra en el organismo actúa como una neurotoxina susceptible que interfiere en los sistemas cerebral y nervioso. 

Existen grupos de riesgo que deberán de evitar su consumo como es el caso de las mujeres embarazadas y los niños, son especialmente sensibles a los efectos del mercurio en el organismo. Esto se debe a que los compuestos que contiene el atún en lata son sumamente tóxicos, en especial para el cerebro ya que afecta la etapa de crecimiento (de fetos y niños) y puede llegar a intervenir negativamente en cuestiones de aprendizaje, memoria y atención. 

También el atún el lata al ser un producto procesado es un alimento al que se le agregan algunos aditivos que resultan nocivos para la salud, también tiene el defecto de ser un producto con un alto contenido en sodio, lo que se deriva en hipertensión y algunas afectaciones al sistema cardiovascular. 

Según declaraciones de especialistas en nutrición y medicina como la doctora María Kindelán Nutricionista, Naturópata, Especialista en Nutrición Energética y Salud Digestiva de Pleneat, ha declarado que dentro de un marco de “alimentación saludable” debemos evitar el consumo de productos enlatados, los cuales deberían de ser únicamente una opción ocasional; esto se debe a que son alimentos desvitalizados con un sobresaliente aporte en histaminas.

Las recomendaciones de la Organización Mundial de Salud es limitar su consumo a una vez por semana, enjuagarlo siempre con agua limpia y mezclarlo con cítricos y vegetales. Opta por sustituir su consumo por pescados blancos con bajos niveles de mercurio como es el caso del salmón, el bacalao, la tilapia, la trucha y las sardinas. También es indispensable optar por las variantes de atún bajo en sodio o en agua.