Desesperadas, algunas personas intentaron cruzar a Estados Unidos

Los inmigrantes están varados, se sienten atrapados, y no cesa la información de que viene la pandemia.
Desesperadas, algunas personas intentaron cruzar a Estados Unidos
El primer caso de contagio del coronavirus se anunció en Tijuana el jueves en la tarde, pero en la mañana del domingo ya había seis casos confirmados. (Manuel Ocaño)
Foto: Manuel Ocaño / Impremedia

“Si llega el virus, va a llegar de fuera del albergue”, dice Jairo, migrante de Nicaragua en Tijuana.

“Nosotros ahorita aquí no tenemos (coronavirus), pero nos da mucho miedo que pueda llegar al refugio”, abundó, “¿qué podríamos hacer?, ni dónde atendernos, y con niños”.

Jairo –no es su verdadero nombre–, fue parte de un grupo de migrantes que, desesperados, intentó cruzar la frontera a entregarse a las autoridades estadunidenses, para ver si podrían darles asilo.

“Fueron ocho familias, cuatro de Nicaragua y cuatro de Honduras”, dijo a La Opinión José María “Chema” García Lara, coordinar del albergue migrante Juventud 2000.

Antes de partir, los jefes de familia le dijeron a Chema que estaban muy desesperados y que intentarían cruzar a California.

En el refugio Juventud hay ahora 90 migrantes. (Manuel Ocaño)

“A las tres horas estaban de regreso”, dijo Chema. Las familias sí encontraron un sitio por donde pudieron cruzar la frontera pese al muro, y sí se entregaron a oficiales de la patrulla fronteriza, pero los agentes los obligaron a regresar a territorio mexicano, sin arrestarlos ni retenerlos en California.

Ahora esas y muchas otras familias se encuentran en Tijuana en cuarentena autoimpuesta y con temor a que el virus se cuele o alguien lo traiga de alguna forma al albergue.

En el Juventud hay ahora 90 migrantes, ninguno tiene síntomas que pudieran semejar al coronavirus, como fiebre leve o tos seca. Pero lo que les afecta es la situación en la frontera y el riesgo de contagio.

En las últimas semanas, a la noticia temporal de que terminaba el programa que ha enviado a 60 mil personas a aguardar a territorio mexicano, siguió un periodo de suspensión y luego la decisión de la Suprema Corte de que el programa continuaba.

“Para ellos emocionalmente ha sido muy difícil”, dijo Chema.

Chema García Lara, coordinador del refugio Juventud. (Manuel Ocaño)

Al mismo tiempo está la posibilidad de que las cortes de migración suspendan actividades por la contingencia de pandemia.

“Piensan que la pandemia podría servir como excusa para cancelar los asilos o alargarlos demasiado”, agregó el coordinador.

Y con esos temores, se suma la posibilidad de que el virus pudiera impactarlos varados como se encuentran en Tijuana.

“La preocupación más importante es la propagación de este virus, por eso tratamos de tomar todas las medidas preventivas que podemos, usar mascarillas, usar gel anti bacterial, aunque ya se nos va a acabar, mantener lo más limpio que podamos”, dijo Chema.

Gracias a organizaciones de la sociedad civil y al apoyo de algunas autoridades, los refugios tienen instructivos para protegerse de contagios.

Por lo menos en el refugio Juventud, los migrantes duermen en pequeñas tiendas de campaña, una para cada familia, aunque por el espacio reducido las tiendas no pueden mantener entre sí una distancia recomendable para prevenir potenciales contagios.

Los niños migrantes, por su naturaleza sociable, juegan juntos.

Pero el administrador destaca que “es muy importante que hasta ahora no tenemos ningún contagio y ojalá que así continuemos”.

Cada 15 días llegan médicos de parte del ayuntamiento de Tijuana a revisar si hay migrantes enfermos para atenderlos y extenderles recetas.

Los últimos casos fueron de gripe, cuando inició la temporada hace ya unas diez semanas, pero ningún caso de gravedad, explicó García Lara.

En realidad “son una comunidad saludable, se cuidan, y también evitan enfermarse porque no tienen recursos para curarse”, explicó.

Sin embargo, en el albergue, sobre todo en estos últimos días, ha incrementado la preocupación debido a las noticias del avance de la pandemia de coronavirus que inevitablemente llega a Tijuana y al estado de Baja California.

Al escribir esta nota los contagios habían avanzado. El primero en Tijuana fue encontrado el jueves en la tarde y en la mañana del domingo ya había seis casos confirmados, once en el estado de Baja California.

“Yo los entiendo perfectamente”, dijo Chema con relación a los migrantes, “están varados, se sienten atrapados, y no cesa la información de que aquí viene la pandemia; eso para ellos es realmente abrumador”.