window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-laopinion'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Cuando tu hijo padece insomnio, es momento de ayudarle

Si tu hijo no lograr dormir lo suficiente, piensa en algunos métodos que le brinden buen descanso

bebé llora

Si sospechas que la causa puede ser médica, acude al especialista con el niño para resolver el problema. Crédito: Joffi | Pixabay

Si durante el día tu niño se encuentra cansado y soñoliento, o regularmente en las noches tiene problemas para conciliar el sueño o mantenerlo prolongado durante la madrugada, es posible que tu hijo tenga un problema de sueño por tratar.

No existe un patrón de sueño homogéneo, lo que necesita un niño no tiene por qué ser aplicable a otro. Sin embargo, las necesidades para los pequeños van de acuerdo a su “reloj biológico”, el cual les permite dormir y estar despierto en base a sus necesidades.

Un recién nacido duerme un total de 16 horas diarias. De los 3 a los 6 meses de vida, el bebé va durmiendo casi toda la noche, entre los 2 y los 4 años duermen alrededor de 10 horas en la noche más dos siestas habituales en el día. De los 5 a los 10 años, sus horas de sueño se parecen a la de los adultos solo que se agrega una siesta ocasional, mientras que a los 7 años, las siestas desaparecen.

Si estas horas no son las habituales de tu pequeño respecto a su edad, es momento de tomar cartas en el asunto y apoyarlo para que su sueño tome su curso.

Cada noche coloca al niño en su cama o cuna con aquellos objetos favoritos con los que pueda volver a sentir confianza si se despierta por las noches.

La habitación debe estar oscura por las noches, tranquila, con una temperatura confortable.

En caso de que llore, no acudas de inmediato. Si persiste su llanto, acude a confortar al niño pero sin moverlo de la cama hasta que esté tranquilo. Entonces de a poco buscar dejarlo para que siga durmiendo en su habitación.

Intenta repetirlo durante las siguientes noches, con paciencia, nunca muestres tu frustración porque el plan no esté resultando. El proceso debe ser repetido y la mejoría podría verse más o menos a partir de la tercera noche.

Recuerda que si sospechas que la causa puede ser médica, acude al especialista con el niño para resolver el problema.

En esta nota

niños Salud
Contenido Patrocinado